Confirmado por un estudio de 20 años con 9.871 casos: los jabalíes siguen un calendario estacional para destrozar cultivos, también en España
Estos animales siguen un patrón determinada que permite que su comportamiento sea predecible y que se puedan adoptar medidas para prevenir los daños.
Los jabalíes siguen un patrón a la hora de causar daños en cultivos. Por lo tanto, una vez que lo sabemos estos pueden ser predecibles y se pueden adoptar medidas preventivas. Así lo asegura un estudio que ha analizado 9.871 incidentes de daños de jabalíes a cultivos durante más de dos décadas en el distrito forestal de Spała, Polonia, y que ha abarcado aproximadamente 5.000 hectáreas, según ha publicado Econews.
Los investigadores descubrieron preferencias de alimentación estacionales que varían a lo largo del año, con la mayor presión a finales del verano y en otoño, además de una advertencia sanitaria que va más allá de los tallos rotos.
Los investigadores ha analizado 9.871 casos reportados, recopilados con el mismo método durante más de 20 años en un paisaje donde la estructura de los cultivos cambió mínimamente. Y su conclusión principal es que los jabalíes no actúan al azar, siguen lo que parece ser un menú estacional.
Así, este estudio describe un patrón “frecuente pero débil” a finales del verano y en otoño, cuando la población de jabalíes era de dos a tres veces mayor, lo que provoca muchos más incidentes, aunque cada uno tendía a ser menos grave. Es la época del año en que los campos se convierten en un festín para los animales y el tráfico de entrada y salida aumenta claramente.
En cuanto a los cultivos que más buscan los jabalíes durante ese período, los datos muestran una clara progresión desde los cereales en verano hasta las legumbres a principios de otoño, y luego los tubérculos más adelante en otoño. Piensen en cómo cambian nuestros hábitos de compra a lo largo del año, solo que su carrito de compras es un hocico y un par de colmillos.
Los daños causados en la primavera son menos frecuentes, pero pueden ser drásticos. Y este aspecto es crucial: la primavera no trajo la mayor cantidad de incidentes, pero sí trajo un tipo diferente de problema. Los investigadores encontraron un patrón "raro y grave" en primavera, cuando la población de jabalíes estaba en su punto más bajo, pero los daños, cuando ocurrían, eran muy destructivos y a menudo se concentraban en los prados.
El estudio también explic cómo es posible que menos animales causen mayores daños y no lo atribuye a una sola causa, pero la conclusión de los investigadores es práctica: un solo episodio intenso al principio de la temporada puede alterar el ritmo de una granja, especialmente cuando los pastos o los terrenos para heno se remueven rápidamente.
La razón por la que repite el mismo patrón tiene que ver con estructura de los cultivos. En la zona monitoreada, esa estructura se mantuvo relativamente estable año tras año, el comportamiento estacional se manifestó como un patrón repetible en lugar de un pico aislado.
Y en cuanto a cómo prever la actuación de estos animales, los investigadores señalan que, en términos prácticos, esto significa concentrar los recursos limitados en los momentos más importantes. El cercado temporal , las medidas disuasorias específicas y la vigilancia coordinada pueden ser de gran utilidad en los cultivos de cereales durante el verano, seguidos de las leguminosas y los tubérculos a medida que avanza el otoño, con especial atención a los prados vulnerables en primavera. Así que la clave está en el momento oportuno, no solo en el esfuerzo, concluyen estos expertos.