La historia de Richter, el 'Punch' español que también se crio con un peluche tras ser separado de su madre
Al igual que ocurre con el macaco japonés, su peluche funciona como una herramienta terapéutica que le ayuda a sentirse mejor. Su madre era demasiado mayor y no podía alimentarle, por lo que tuvieron que darle el biberón.
La historia de 'Punch', el macaco japonés que se crio con un peluche tras ser abandonado por su madre se ha convertido en una de las imágenes mas virales en lo que llevamos de año. Desgraciadamente, su caso no es excepcional y de hecho, en España, también contamos con un ejemplo parecido.
Se trata del mono Richter, un mono ardilla del Zoo de Santillana (Cantabria) nacido en diciembre de 2024 que también fue separado de su madre, aunque su caso fue algo diferente (y un poco menos dramático) como comentaremos más adelante. Desde aquel momento, al igual que 'Punch', no se ha despegado de su peluche, al que le podemos ver de vez en cuando abrazado.
Según recogen desde RNE, la historia de Richter, aunque parecida con la del macaco japonés, cuenta con algunas diferencias. Una de ellas es que en el caso de este animal español, de un año de edad, no ha habido problemas de integración con el resto del grupo.
De hecho, siempre se ha relacionado sin ningún problema con el grupo de samiris (también conocido como mono ardilla común), tal y como afirma a RTVE el propietario del Zoo de Santillana, José Ignacio Pardo de Santayana.
Un peluche que sirve como herramienta terapéutica
Apodado ya como el 'punch cántabro', este pequeño mono fue separado de los brazos de su madre cuando era muy pequeño debido a la avanzada edad que esta tenía, ya que no podía darle leche para alimentarlo y comenzaba a debilitarse.
Fue entonces cuando el zoológico decidió intervenir, llevándolo a la casa de Maribel, la mujer del propietario del zoo, quien se encargó de cuidarlo y de alimentarle con un biberón. También le regalaron un peluche para que no se sintiera tan solo y, desde aquel momento Richter encontró su refugio en él, al igual que hizo 'Punch'.
Como recuerda Pardo de Santayana y como denunciaron varias asociaciones animalistas cuando se viralizó la historia de 'Punch', y al igual que ocurre con las personas, los monos también pueden buscar compañía cuando se sienten solos y pueden llegar a enfrentar una "profunda carencia emocional" en estos casos.
Por ello, aunque pueda parecer una imágen tierna o bonita, lo cierto es que el peluche, tanto en el caso de Punch como en el de su versión española, funciona como una herramienta terapéutica contra sus problemas de abandono.
"Siempre van agarrados del pelo de sus madres. Se menten entre su pelo y esto les trasmite calor, les trasmite seguridad. Por eso, al faltarles ese agarre, el peluche les ayuda mucho. Es como una manta que se le da a un bebé para que esté tranquilo", explicó la mujer en Informativos Telecinco.