Los biólogos coinciden: el 54% de la invasión de cotorra argentina en España viene de mascotas liberadas y en 20 años llegará a zonas agrarias si no se actúa ya
La especie provoca serios daños en la agricultura e incluso en infraestructuras como centrales eléctricas o antenas.

La invasión de la cotorra argentina en España (que en gran parte viene provocada por las personas que las compraron como mascotas y las liberaron) podría ir a más en los próximos años si no se adoptan medidas de manera urgente.
Esa es una de las principales conclusiones de un estudio en el que, más allá de la situación en España, se ha examinado hasta qué punto está conquistando las diferentes partes del mundo esta especie invasora.
Tal y como recoge El País, Antonio Román Muñoz, profesor del departamento de Biología Animal de la Universidad de Málaga y uno de los autores de la investigación, ha destacado que el estudio es importante debido a que "a partir de estos resultados, se pueden diseñar planes de prevención en regiones de alto riesgo como pueden ser Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica o Irlanda".
La fase de tratar de prevenir la aparición de cotorras argentinas es fundamental, ya que cuando la especie invasora logra asentarse en un lugar, acabar con ella o incluso controlar su población es muy difícil (además de altamente costoso).
Los biólogos que han llevado a cabo la investigación apuntan a que más del 54% del avance del ave está vinculado a la actividad humana, en la mayoría de los casos porque las cotorras argentinas se compraron como mascotas y acabaron en libertad tras escaparse o ser liberadas voluntariamente por sus dueños.
En ese sentido, Antonio Román Muñoz ha contado que "en Málaga hemos comprobado que un porcentaje muy alto de las personas que las compraron, las dejaron libres porque no podían soportar el ruido".
Al menos 190.000 ejemplares de cotorra argentina llegaron a España entre 1986 y 2005
Cabe destacar que antes de que su exportación y tenencia como mascota se prohibiese en España, entraron legalmente en el país, entre 1986 y 2005, al menos 190.000 ejemplares de esta especie invasora, por lo que España tiene un grave problema.
En las zonas nativas de este ave se ha demostrado que la cotorra argentina puede provocar serios daños en la agricultura e incluso en infraestructuras como centrales eléctricas o antenas, ya que los nidos de esta especie invasora pueden llegar a pesar 400 o 500 kilos.
Al respecto, el profesor del departamento de Biología Animal de la Universidad de Málaga ha alertado de que "si dentro de 20 años, no se ha conseguido cortar su avance en España, llegará a espacios naturales y zonas agrarias donde comenzará a generar daños".
