Ni pesticidas ni avispa asiática: la UE prueba microrobots que peinan y alimentan a la abeja reina para salvar la colonia
El responsable del proyecto universitario asegura que el objetivo es "enfrentar la realidad", no reemplazar a las abejas con robots.

Objetivo, cuidar a las abejas. La Unión Europea se ha puesto manos a la obra para proteger a un elemento fundamental del medioambiente y tratar de dar solución a un problema cada vez mayor por el futuro en peligro de las abejas. Y para ello quiere recurrir a las abejas robot.
El cambio climático, la contaminación creciente y las plagas de avispas asiáticas y algunos parásitos están diezmando sobremanera la población de abejas en toda Europa. Y también en España, país íntimamente ligado a este insecto y a la miel.
Hay un problema que está literalmente, en nuestra mano. El uso de pesticidas, que la UE quiere controlar con medidas restrictivas para los productos, cultivos y extensiones comunitarias. Este asunto tiene en pie de guerra a apicultores y otros representantes del sector primario europeo porque los requerimientos legales de la UE en materia de pesticidas se relajan drásticamente con los productos de países terceros.
Son muchos los problemas, pero no tantas las soluciones. Al menos hasta ahora, cuando está empezando a desarrolarse el proyecto RoboRoyale, un trabajo encabezado por investigadores de la Universidad de Graz (Austria) y financiado por la UE.
Este proyecto busca probar microrobots como elementos de fortalecimiento de las colonias de abejas cuidando al elemento clave, las abejas reinas, la impulsora de la reproducción en la colmena.
Como detalla el portal especializado en asuntos europeos Euractiv, este plan de ingeniería, robótica y apicultura pretende que sean estos robots los que alimenten, acicalen y limpien a la reina, ayudando a distribuir sus feromonas por toda la colmena.
El principal responsable del proyecto es Farshad Arvin, que dirige un proyecto que involucra también a miembros de la Universidad de Durham, la Universidad Técnica Checa y la Universidad Técnica del Medio Oriente de Turquía.
En declaraciones a Euractiv, el investigador defiende que el objetivo es "enfrentar la realidad", no reemplazar a las abejas con robots, con el calentamiento global como gran enemigo a evitar.
"Los breves períodos cálidos del invierno pueden hacer que las abejas obreras se comporten como si hubiera llegado la primavera, incluso en enero", lo que haría que inciten a la reina a poner huevos. Sin embargo, el repentino frío del invierno puede matar a las crías. Ante esto, Arvin considera que las abejas robot podrían intervenir como refuerzo para regular este proceso y evitar muertes prematuras.
