Un perro desaparece en 2021 y aparece ahora a 3.700 km de su casa: "El milagro de la Navidad"
El animal se encuentra perfectamente y una voluntaria lo ha llevado a su hogar en avión para reencontrarse con su familia.

Casi cinco años después de desaparecer Choco, el perro de la estadounidense Patricia Orozco, su reencuentro ha sido su mejor regalo de estas navidades. Siempre se preguntó que habría sido de su perro mestizo de teckel que había adoptado en 2016, desaparecido en mayo de 2021, y su recuerdo estaba presente en el día a día, según ha publicado diversos medios de Estados Unidos, entre ellos, la CNN, hace unos días.
Puso carteles por las calles durante meses, hizo llamadas a refugios y protectoras de animales y no obtuvo ninguna pista de su perro. Ya hacía tiempo que la mujer había tirado la toalla y estaba resignada a aceptar el duelo y a hacerse a la idea de que no iba a volver a verle. Pero todo cambió un día que recibió un mensaje de una empresa de microchips. Parece ser que Choco había sido encontrado, estaba lejos de la localidad estadounidense de Sacramento, lugar donde había vivido con su dueña, sino a más de 3.700 kilómetros, en Lincoln, Michigan.
Se quedó completamente sorprendida de que su perro hubiera cruzado prácticamente todo Estados Unidos sin que nadie supiera cómo ni cuándo. Choco había sido encontrado atado a una valla frente a un refugio y las fotos confirmaron que se trataba de él. Ahora tiene ya 11 años y está más envejecido, pero no había perdido su carácter curioso y cariñoso, el mismo que lo llevaba antes a escaparse corriendo de la casa cada vez que encontraba una puerta abierta.
En ese momento, el problema empezó a ser la logística, cómo llevarlo de nuevo a casa, ya que esta mujer tiene dos hijos pequeños, uno de ellos de apenas cuatro meses, así que no podría viajar a recogerlo. Pero, puso un mensaje en redes sociales y se activó una especie de cadena de solidaridad que permitió el regreso del perro en avión. Una voluntaria acostumbrada a rescates complicados, Penny Scott, se ofreció a hacer el trayecto para llevarlo a casa. Scott voló de California a Detroit con escalas y retrasos, recogió al perro gracias a la ayuda de voluntarios locales y volvió a cruzar el país con él.
Choco se mostró tranquilo y dócil durante todo el viaje, caminó con su correa entre los viajeros sin ningún problema. Para quienes lo acompañaron, aquel comportamiento parecía confirmar que, pese a todo, parecía seguir siendo el mismo perro calmado y afectuoso, como contaba su dueña.
Así que, al final, el pasado 3 de diciembre Choco volvió a Sacramento y, según saluió del coche, caminó directamente hacia Patricia, su dueña, como si nunca se hubiera ido de esa casa. Pero ahora tiene menos posibilidades de escaparse: Orozco ha puesto una doble puerta para impedir que esta historia se vuelva a repetir. Pero se ha quedado con incógnita de cómo Choco llegó a recorrer tantos kilómetros y con quién y dónde ha estado estos cinco años.
