Aurelio Rojas, cardiólogo, sobre los errores más comunes al tomar magnesio: "El 96% de lo que pagas lo estás tirando directamente al retrete"
Recomienda tomarlo preferentemente por la noche.

El magnesio es uno de los suplementos más consumidos en los últimos años. Muchas personas recurren a él para mejorar el descanso, reducir los calambres musculares o complementar su alimentación. Sin embargo, según el cardiólogo Aurelio Rojas, gran parte de quienes lo toman cometen errores que pueden disminuir sus beneficios.
"Si estás tomando o vas a tomar magnesio, voy a explicarte los tres errores más comunes que cometemos la mayoría de personas al tomarlo y cómo hacerlo de la mejor manera", explica el especialista en uno de sus últimos vídeos publicados en su cuenta de TikTok @doctorrojass.
Elegir el magnesio más común y barato
Para Rojas, el fallo más importante es comprar un suplemento sin fijarse en su forma química. En concreto, señala que muchas personas optan por el óxido de magnesio porque suele ser la opción más económica y una de las más habituales en el mercado.

Sin embargo, asegura que este compuesto presenta una absorción muy reducida. "El problema es que tiene una absorción de apenas el 4%, lo que significa que el 96% de lo que pagas lo estás tirando directamente al retrete", afirma. Por ello, recomienda escoger formas con mayor biodisponibilidad y mejor tolerancia digestiva, como el citrato de magnesio, el bisglicinato de magnesio o el malato de magnesio, que suele absorberse con mayor eficacia.
Tomarlo por la mañana
Otro de los hábitos que el cardiólogo considera equivocados es ingerir el suplemento al comenzar el día. Según explica, el magnesio ejerce un efecto relajante sobre el sistema nervioso y la musculatura, por lo que consumirlo durante las primeras horas puede no ser la mejor estrategia para quienes necesitan mantenerse activos.
"Si lo tomas por la mañana, estás desperdiciando su mayor beneficio y además puede darte somnolencia justo cuando necesitas estar más activo", sostiene. Por ese motivo, recomienda tomarlo preferentemente por la noche, entre 30 y 60 minutos antes de acostarse, momento en el que, según su criterio, puede aprovecharse mejor su efeto relajante.

Quedarse corto con la dosis
El último fallo que destaca tiene que ver con la cantidad consumida. Muchas personas, por miedo a excederse, utilizan dosis bajas pensando que serán suficientes. Rojas asegura que es frecuente encontrar consumos diarios de entre 100 y 150 miligramos, mientras que muchos estudios que analizan los posibles beneficios del magnesio utilizan cantidades superiores.
"Los estudios que muestran beneficios reales en la salud trabajan con dosis entre 300 y 400 miligramos de magnesio elemental al día", explica. Por ello, aconseja revisar siempre el etiquetado del producto para comprobar cuánta cantidad de magnesio elemental aporta cada dosis, ya que no siempre coincide con el peso total del compuesto que aparece en el envase.
No sustituye una alimentación equilibrada
El cardiólogo concluye que conocer estos errores puede ayudar a sacar un mayor partido a la suplementación cuando esta está indicada. No obstante, el magnesio no debe considerarse una solución universal ni sustituye una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable.

Además, antes de iniciar cualquier suplemento, especialmente en personas con enfermedades renales, tratamientos farmacológicos o patologías crónicas, es recomendable consultar con un profesional sanitario para valorar si realmente existe una necesidad y cuál es la dosis más adecuada para cada caso.
