Piden a Sanidad la retirada del aceite de orujo de oliva: un análisis de la OCU revela trazas de hidrocarburos aromáticos por encima de los niveles admisibles
La asociación de consumidores alerta de la elevada concentración de MOSH, hidrocarburos aromáticos, en varios aceites de orujo de oliva disponibles en tiendas.

Se ha convertido, por su precio, en la alternativa por antonomasia para cocinar frente al aceite de oliva. Mientras que este es el zumo directo de la aceituna, el aceite de orujo de oliva es el resultado de reaprovechar los restos de la extracción de la oliva, machacando y disolviendo bien la pulpa y mezclándolo después con una pequeña proporción de aceite de oliva.
Sin embargo, el aceite de orujo de oliva que se vende en España podría tener un problema en su composición. Al menos eso es lo que denuncia la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) este miércoles: han realizado un análisis en nueve muestras de este ingrediente "y en cada una de la nueve" se han detectado "concentraciones de MOAH superiores a los valores orientativos establecidos".
Por esa razón la OCU ha solicitado a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) "la inmediata retirada del mercado de todos los aceites de este tipo, por el riesgo que supone para la salud de los consumidores". Pero, ¿qué es el MOAH y qué riesgo tiene cocinar con él o consumirlo?
Por qué llegan estos MOAH al aceite de orujo
El aceite de orujo de oliva tiene beneficios para la salud. El problema es la presencia de estos MOAH, hidrocarburos aromáticos. Se sospecha que su consumo habitual proovca cáncer y preocupa en mujeres embarazadas, menores y personas inmunodeprimidas. No es que los productores echen hidrocarburos aromáticos a propósito durante la elaboración de estos aceites de orujo de oliva: su presencia puede ser accidental.
Estos compuestos químicos pueden aparecer en los aceites de orujo de oliva por contaminación: al final, este ingrediente se fabrica sometiendo a los restos del aceite de oliva (pulpa, huesos, carne) a un proceso industrial de refino. También incluso por el reciclado de envases. Las causas son múltiples, el problema son los efectos cancerígenos y mutagénicos que pueden tener.
La Comisión Europea tiene que aprobar todavía unos límites de la presencia de estos MOAH en estos aceites de orujo de forma definitiva, pero la AESAN estableció el año pasado unos valores máximos temporales de 10 milígramos por kilo que "han sido superados con creces por las nueve muestras seleccionadas aleatoriamente por la OCU". "Su presencia es entre tres y diez veces mayor al valor máximo orientativo establecido".
Por si fuera poco, la OCU también abunda en que en sus análisis también se han detectado trazas de MOSH, hidrocarburos saturados de aceites minerales. Su toxicidad se considera menor que la de los MOAH pero se consideran potencialmente carcinógenos, "aunque en este caso en una concentración menor al máximo orientativo".
Retirada total
La OCU exige contundencia. Pide la retirada de todos los aceites de orujo de oliva del mercado, a pesar de haber realizado su análisis en nueve muestras aleatorias. "Al tratarse de una contaminación común a todas las muestras seleccionadas y en virtud del principio de precaución, OCU requiere la retirada del mercado hasta que no se aclare el alcance en este tipo de aceites", expone la entidad.
Por su parte, la asociación de consumidores vuelve a exigir "una normativa común europea que "fije unos niveles máximos autorizados de aceites minerales" y "una investigación pormenorizada sobre el origen de este tipo de contaminaciones".
La OCU anima a los consumidores a "priorizar" el aceite de oliva frente al aceite de orujo de oliva, que goza de buena popularidad estos últimos años. En los aceites de oliva "no se han encontrado este tipo de contaminantes", incide la organización. No será sencillo, teniendo en cuenta que la elección del aceite de orujo de oliva no suele deberse a su sabor más neutro (que también), sino a su precio competitivo.
"Tampoco está de más limitar el consumo de alimentos grasos envasados en cartón o papel impreso y traspasar los platos preparados de sus envases originales a recipientes de vidrio antes de calentarlos", concluye.
