Ana Belén: "Cualquier tiempo pasado fue peor. La nostalgia es una trampa"
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Ana Belén: "Cualquier tiempo pasado fue peor. La nostalgia es una trampa"

Entrevista con la actriz y Manu Vega, que presentan su nueva película, 'Islas'.

Ana Belén, este miércoles en MadridGetty Images

En sus seis décadas de carrera Ana Belén lo ha hecho todo. María del Pilar Cuesta Acosta, su nombre real, ha triunfado en la música, el cine y el teatro, y durante todas esas etapas ha mantenido inquebrantable su compromiso político.

Este fin de semana, la actriz vuelve a la gran pantalla con Islas, la nueva película de Marina Seresesky en la que comparte protagonismo con Manu Vega. En la cita, Ana Belén interpreta a Amparo, una diva venida a menos que vive anclada en un supuesto pasado de esplendor y viaja a un hotel de Canarias para acabar con su vida. Hasta que conoce a Toni, al que da vida Manu Vega, un hombre con el que aparentemente no tiene nada que ver, pero con el que termina entablando una relación de amistad que sirve de ayuda a ambos.

“Son dos personajes tan antagónicos, que no tienen nada que ver, que había que saber muy bien de dónde veníamos”, explica Ana Belén sobre el proceso de ensayos durante mes y medio para intentar crear un vínculo entre los personajes.

Ese vínculo entre Toni y Amparo es tan inesperado como intenso, llegando a tener cierta dependencia el uno del otro, demostrando que a veces la persona que te termina ayudando es la que menos te lo esperas. “Yo creo que esa es una buena metáfora, fíjate”, defiende Ana Belén.

“Un halo de esperanza, ¿no?”, responde Manu Vega. “Nunca sabes, y eso es bueno, esa incógnita. Nunca sabes. Mira, yo muchas veces pienso, ya con la edad que tengo... siempre piensas que ya tienes como el cupo de amigos hecho. Como que ya dices, ¿alguien más puede entrar? Pues entra. De repente conoces a alguien y entra. Eso es algo maravilloso”, reflexiona la actriz.

El peligro de romantizar el pasado

Al inicio de la película, Amparo viaja a Canarias para volver al hotel en el que ella recuerda haber vivido unos años gloriosos, romantizando el pasado. En los últimos tiempos, la nostalgia se ha convertido en un arma y no son pocos los sectores de la sociedad que defienden que antes se vivía mejor.

  Ana Belén y Manu Vega, este miércoles en MadridGetty Images

“Cualquier tiempo pasado fue peor. A mí no me interesa para nada rememorarlo ni sentir nostalgia, me parece que la nostalgia es una trampa”, defiende firme Ana Belén. “Partiendo de eso, yo creo que esta mujer es una enferma, tiene un problema mental, y necesita apoyarse en lo que ha sido, en ese pasado de esplendor, que vete a saber si era realmente de esplendor, y necesita eso para seguir sintiéndose, para sentir que es alguien. Me he acercado a ella de esa manera para entenderla, pero es un personaje muy difícil y creo que además... regodearte en el pasado no nos lleva a ningún lado”, asegura la actriz.

Vega está de acuerdo y cree que es “muy peligroso romantizar el pasado”. “Está bien tener buenos recuerdos y hacer uso de esos recuerdos, pero creo que el ser humano tiene una tendencia de acordarse del pasado de una manera muy romántica y quedarse solo con lo bueno. Eso pasa mucho con las parejas y por eso volvemos con ellas, ¿no? Es una cosa muy peligrosa que tendríamos que empezar a darnos cuenta ya de que pasa. Simplemente por ley de vida, no puede ser mejor que lo que viene o lo que estamos viviendo porque si no uno pierde la esperanza por algo mejor”, reflexiona el actor.

Los migrantes como chivo expiatorio frente los problemas sociales

Durante toda la cinta Marina Seresesky coloca a un grupo de migrantes africanos como telón de fondo de la acción, después de que sean trasladados al hotel para ser alojados tras llegar a las islas. Durante toda la trama nadie les presta atención, hasta que se produce un incidente en el hotel.

“Quiero creer que no toda la sociedad, pero sí hay una parte de la sociedad que culpa a los inmigrantes. Bueno lo estamos viendo, ¿no? En las proclamas y las cosas que dicen determinados partidos sobre los inmigrantes y el que es diferente y dices... por favor, qué poca compasión”
Ana Belén

¿Está utilizando parte de la sociedad a los migrantes como vía de escape ante cualquier problema actual? “Quiero creer que no toda la sociedad, pero sí hay una parte de la sociedad. Bueno lo estamos viendo, ¿no? En las proclamas y las cosas que dicen determinados partidos sobre los inmigrantes y el que es diferente y dices... por favor, qué poca compasión”, responde clara Ana Belén.

Para Vega, tampoco hay duda: “Es un recurso muy fácil el discurso del odio. No son interesantes hasta que puedes hacer campañas con ellos, ese es el tema. Por eso son elementos pasivos durante toda la película. ¿Qué objetivo? Ninguno, están ahí, porque ahora no te interesan, pero cuando lo tengan serán un arma para usar en los momentos necesarios y tapar otras cosas muchas veces”.

  Manu Vega y Ana Belén, junto a la directora Marina SereseskyGetty Images

Precisamente para reflejar ese desinterés o esa falta de empatía, Seresesky muestra a los turistas extranjeros contemplando lo que va sucediendo en el hotel sin inmutarse, totalmente anestesiados, algo habitual en una sociedad como la actual, en la que recibimos estímulos constantemente.

“Es un espejo de la sociedad esa imagen. Cómo miran a los inmigrantes. Hay un punto de vista de cómo la sociedad observa todas esas cosas tan dolorosas y de alguna manera se queda al margen, aunque cree que está haciendo algo y que forma parte de, pero forma parte de manera pasiva”, reflexiona Vega.

“Es un recurso muy fácil el discurso del odio. No son interesantes hasta que puedes hacer campañas con ellos, ese es el tema" 
Manu Vega

Para Ana Belén, es una forma de retratar lo que está sucediendo hoy en día: “Yo creo que cómo Marina los ha colocado, a todos estos clientes de este hotel, es un poco haciendo la caricatura de esta sociedad, a lo que nos lleva esta sociedad. Mirarlo sin ningún tipo de emoción”.

Los aplausos vacíos y lo que importa de la profesión

En la película, el personaje de Amparo busca constantemente la validación, el aplauso y el reconocimiento del público algo que, para Ana Belén, no tiene sentido si no va asociado al proceso de trabajo. "Si tú de planteamiento solo piensas en el reconocimiento y antes no hay nada, ¿de qué estamos hablando? En el vacío, ¿reconocimiento por qué? Porque eres muy guapo y sales en redes, me parece un poco ficticio", reflexiona la actriz. 

"Si tú de planteamiento solo piensas en el reconocimiento y antes no hay nada, ¿de qué estamos hablando? En el vacío, ¿reconocimiento por qué? Porque eres muy guapo y sales en redes, me parece un poco ficticio"
Ana Belén

"Yo creo que como actor también hay un punto en el que nos exponemos a hacer lo que hacemos porque nos gusta que nos vean, hay un punto de vanidad", expone Vega, ante lo que Ana Belén añade: "Menos a Fernando Fernán Gómez, que él decía ‘no quiero hacer teatro’. '¿Ah, no, Fernando?' 'Porque a nadie le gusta que le miren cuando trabaja’. Es genial". 

"Cuando pesa más el que te miren que lo que estás haciendo y las razones por las cuales lo haces. Yo creo que eso pasa mucho ahora, se trabaja de cara a la galería, a que la gente te diga lo fantástico que eres por cosas a veces que son incluso mediocres y tú lo sabes, pero te da esa vidilla"
Manu Vega

A pesar de la cita del mítico actor, Vega sigue pensando que hay "un punto de vanidad" en la profesión. "El problema es cuando está desequilibrada la balanza. Cuando pesa más el que te miren que lo que estás haciendo y las razones por las cuales lo haces. Yo creo que eso pasa mucho ahora, se trabaja de cara a la galería, a que la gente te diga lo fantástico que eres por cosas a veces que son incluso mediocres y tú lo sabes, pero te da esa vidilla", bromea el intérprete. 

Después de seis décadas de carrera legendaria, Ana Belén lo tiene claro: "Esta profesión se trata de todo ese proceso. Desde que te implicas en un proyecto, cómo empiezas a desarrollarlo, cómo es tu relación en los ensayos... No es, 'esto quiero y ahora lo tengo'. Para nada". 

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Soy redactora de LIFE en El HuffPost España, esa sección en la que intentamos contar el lado hedonista de la vida sin dejar de lado otras realidades.

  

Sobre qué temas escribo

Como redactora de LIFE, escribo sobre temas de cultura, moda, belleza o estilo de vida. También he abordado temas de medioambiente, feminismo o sociales, pero donde más cómoda me encuentro es explorando la relación de la moda con otras disciplinas culturales o su impacto social, y sobre todo lo que tenga que ver con el cuidado de la piel.

 

Siempre desde una perspectiva cercana, he tratado cuestiones como la estrategia del Museo del Prado para triunfar a través de sus redes sociales, explicado cómo Melania Trump utilizó su armario como arma política o desmentido bulos relacionados con la protección solar. Es probable que el 80% de los temas que he publicado se hayan escrito mientras sonaban Beyoncé, Oasis y Arctic Monkeys. Además, también me encargo de preparar el boletín de LIFE que enviamos cada sábado intentando resumir la actualidad de la semana.

 

Mi trayectoria

Nací en Vigo en 1992 y desde que tengo uso de razón siempre quise ser periodista. La única excepción fue la época en la que tuve fantasías con ser pintora, pero descarté rápido la idea cuando mis padres me anotaron a clases y me di cuenta de que no era lo mío. Estudié Periodismo en la Universidad de Santiago de Compostela (USC), donde me gradué en 2014 después de pasar un año en Roma que me hizo apreciar todavía más la cultura italiana. Dejé Galicia para mudarme a Madrid en 2015 y cursar el Máster de Periodismo Cultural en la Universidad San Pablo Ceu. Aprendí en Radio Galega y en Pentación Espectáculos, donde descubrí lo que hay detrás de producciones de teatro y de grandes eventos como el Festival de Mérida. Colaboré puntualmente con Guía Repsol o la revista L'Officiel y llegué a El HuffPost en 2016, donde empecé compaginando mi trabajo como redactora de Branded Content con temas para la sección de tendencias, que terminó convirtiéndose en LIFE, donde actualmente soy una de las redactoras. Fui finalista en los Premios Ecovidrio de 2017.

 


 

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