Siloé: "Ya hacíamos bandera de Castilla y León antes de ningún tipo de patrocinio"
Entrevista con el grupo vallisoletano que presenta su cuarto álbum de estudio, 'Terrorismo emocional'.

Si hay un nombre que se repite en la temporada de festivales y eventos de este 2026 ese es el de Siloé. La banda vallisoletana, compuesta por Fito Robles (voz), Xavi Road (guitarra) y Jaco Betanzos (batería), alcanzó el éxito con el gran público con su anterior trabajo, Santa Trinidad, presenta ahora su cuarto disco, Terrorismo emocional.
Sin embargo, en un momento en el que el directo prima para los artistas frente a la venta de discos, la decisión de Siloé de presentar prácticamente todas sus canciones —a excepción de dos— antes de que se publicase el trabajo completo este 8 de mayo no es casual. Ni, aseguran, tampoco fruto de la presión de una industria que cada vez prima más el single.
"Nos gustaba también el hecho de soltarlo ya, de tocarlo, de ir viendo también esa parte de sentimiento de inicio que hay antes de que la gente conozca la canción", señala a El HuffPost, Xavi Road, guitarrista del grupo. Para ellos, la acogida que están teniendo en directo, con giras de más de 100 conciertos al año con su gira Campo Grande, y la facilidad logística que les supone grabar y vivir en Valladolid es lo que ha hecho que este disco sea posible.
De hecho, para su cantante, Fito Robles, la industria musical vive uno de los mejores momentos por muchas críticas que reciba: "La opinión de un español tiende a la autodestrucción muchas veces, por eso la mayoría de españoles cuando ven estas cosas dicen 'estamos viviendo una burbuja de festivales', en vez de decir, 'estamos en el mejor momento de la música de la historia española".
Tampoco le pesan las críticas que les relacionan con los conciertos públicos de la Junta de Castilla y León o que hayan puesto banda sonora a la campaña turística de su comunidad autónoma o que les relacionen por el peso de la religión en sus canciones. "Obviamente se te critica, es como si tú quisieras ver el fútbol o cualquier otro deporte sin patrocinio, eso lo considero impensable porque eso sujeta muchas veces la estructura del equipo", apunta Robles.
Hace dos años que sacasteis Santa Trinidad y, desde entonces, habéis estado de gira sin parar. ¿Cómo se produce un disco y cómo se gesta sin parar en plena gira?
Jaco: Intentando aprovechar los momentos al máximo, intentando tener una logística lo mejor posible y tener más suerte de vivir en Valladolid. Nuestra oficina, nuestro estudio de grabación están frente a la estación de tren, vivimos todos a menos de 5 minutos, todo eso facilita mucho las cosas y hace que te apetezca también ir y hacer tu trabajo.
También hemos contado con tres productores en este disco, con Lalo GV, con Santos y Fluren, y con Ale Acosta. Creo que eso también nos ayuda a encontrar horizontes nuevos y a tener ayudas en lugar de en el escuadrón, y con Lalo GV, eso también te expande más, te ayuda a no tener toda la responsabilidad y llegar a otros sitios nuevos.
¿No os veis autoproduciendo?
Jaco: Ya lo hemos hecho, y este disco está coproducido también por nosotros, pero siempre mola tener una visión diferente, de hecho, siempre lo comentamos, que en este disco hemos hecho de algunas canciones, incluso seis o siete versiones, pero no de pequeños cambios, sino estilísticamente: una versión pop, una versión rock, una versión electrónica, una versión sinfónica... Eso lleva más tiempo, pero también trabajar con otros productores te ayuda a ir a esos sitios nuevos.
De hecho, muchas de las canciones de este disco las habéis presentado ya en directo, solo hay dos canciones que el público no conozca como sencillos a la hora de sacar el disco, ¿eso fue una decisión vuestra?
Xavi: Sí, la verdad es que nos apetecía darle cariño también a cada canción, y mucha gente pensaba como “estáis locos, tocando los temas en directo, la gente no se los conoce”, pero es verdad que nos gustaba también el hecho de soltarlo ya, de tocarlo, de ir viendo también esa parte de sentimiento de inicio que hay antes de que la gente conozca la canción.
Luego eso te va a llevar a otro escenario, que es cuando ya la gente ha escuchado el tema, ya lo ha hecho suyo, cuando ya lo ha escuchado, ya ves cómo lo canta, cómo reacciona... Creo que fue un poco parte de todo: tanto el lanzarse a hacerlo, como el ver lo que nos aportaba también a nosotros.
¿No habéis sentido entonces presión por tener que sacar singles o de dejaros llevar por los ritmos de la industria? ¿O eso en el rock o el indie no pasa tanto?
Fito: Sí, sí se da. Hay gente que puede ver que, cuando te va bien con un trabajo, parece que hay como más presión, no solo por sacar más canciones todo el rato, sino porque tienes que hacer algo que también tenga éxito, pero todo lo contrario, o sea, nosotros lo vemos desde el punto de vista de “tío, ya nos ha llegado el éxito con eso”. Podemos vivir de esto, sigamos haciendo música desde la tranquilidad de que hemos podido conseguirlo, y eso te da una libertad que no teníamos antes, la realidad es así.
Fíjate, teniendo más éxito, ¿puedes decir que tienes menos libertad? Pues depende cómo te lo montes. La verdad que la autogestión es una cuestión que nos ha llevado 11 años de nuestra vida, es un aprendizaje constante, pero es una libertad tremenda. Eso nos lo han dado las personas que escuchan nuestras canciones, que pagan a la entrada por venir a vernos.
De hecho, en estos 11 años habéis podido ver cómo cambiaba la industria musical. ¿creéis que la industria es muy distinta ahora a cuando empezasteis? ¿Cómo ha evolucionado la música en directo?
Fito: Fíjate que creo que se ha cambiado muchísimo, pero para bien. Fíjate que la opinión de un español tiende a la autodestrucción muchas veces, por eso la mayoría de españoles cuando ven estas cosas dicen “estamos viviendo una burbuja de festivales”, en vez de decir, “estamos en el mejor momento de la música de la historia española”.
La mayoría de artistas con los que nosotros empezamos, que ya eran mayores y ya habían hecho sus giras como Iván Ferreiro, que te cuente cuando él estaba con Los Piratas: cómo eran las salas, que no había equipos de sonido, las tiqueteras no existían y tenías que ir a las tiendas Tipo a comprar las entradas y hacer colas... Eso sí que eran colas de cojones y los discos que tú podías comprar y elegir eran hasta donde te daba tu dinero. Tú no pagabas 10 pavos y podías escuchar toda la música que quisieras.
Muchas veces es el foco desde el que vemos las cosas, tenemos la suerte de haber nacido en una generación en la que la música va muy bien dentro de toda la industria cultural que hay en el país en la que incluyo los museos, la pintura, la escultura, el cine... La música es la número uno y nosotros estamos ahí disfrutando de eso. La generación que nació en la época de Operación Triunfo, principios de los 2000, que es cuando viene la piratería en España, esa sí que lo pasó mal, porque vivió una transición, no se habían formalizado los estándares de cómo se iba a consumir la música.
Nosotros además tenemos la suerte de que la mayoría de plataformas de música, que son tres o cuatro, no son como las plataformas cuando vas a ver una serie y dices “joder, quiero ver esta serie y solo está en no sé qué plataforma”. Tú te metes en una plataforma y está toda la música, eso es una maravilla. Por eso tenemos que estar muy agradecidos los músicos de lo que tenemos. Parece que lo digo desde una posición de que hemos alcanzado un éxito moderado y podemos decirlo desde ahí y no, te lo digo desde gente que ha vivido toda una parte en la que no había una industria.
Además hay un tejido empresarial, nosotros podemos tener 100 bolos al año, ¡100 bolos al año! Mientras que antes la mayoría de artistas que tenían 100 bolos al año era porque hacían una gira con Los 40 principales o porque eran 10 de los máximos artistas que lo petaban. Es una suerte.

Después está quien dice que la música de ahora no es tan buena como la de antes. ¿Qué pensáis?
Jaco: Tengo la suerte de que tengo un tío en mi familia, que no era músico como tal de dedicarse a ello, pero tuvo un grupo como de versiones de los Beatles en los años 70 y su padre le decía “los Beatles no son música, la música es un crooner que canta con 46 tíos detrás de una orquesta”.
Como que, para él, tres fulanos, con una cosa enchufada que hace ruido —porque la distorsión de los amplificadores nace como un error, porque se calentaban las válvulas al ponerse a tope— con esas distorsiones... Para ellos, el sonido es el jazz, el limpio, el blues clásico. Creo que eso va a existir siempre, esa conversación.
Xavi: Creo que en la historia siempre ha pasado un poco eso, porque piensa que desde los inicios de la música con el blues o con el jazz, que todo eso ha ido evolucionando en los diferentes estilos, de repente alguien como Los Eagles, a lo mejor podrían decir que Metallica es horroroso o Nirvana o Led Zeppelin. Creo que eso ha ido pasando todos los tiempos, parece que a día de hoy que está más fuerte, pero si echas la vista atrás, ha estado siempre.
La religión está muy presente en vuestras canciones, en este disco incluís Jn 3:33 versículo de la Biblia que dice: "El que recibe su testimonio, éste pone sello de que Dios es veraz", ¿un guiño a un tema de vuestros inicios como es La Verdad?
Fito: Joder, ¡por fin alguien ha buscado el versículo!
Jaco: Sí, hay un guiño a La verdad, hay un guiño a Las palabras... Justo en la frase siguiente, que no quedaba tan bonito poner Juan 3:34, pero comienza ahí el versículo, habla de la importancia de las palabras, del poder que tiene y de que es el origen de todo. De eso va el álbum, del poder que tienen las palabras.
La gente cuando escuche el álbum o cuando vaya a nuestro show —que está armado como una obra con tres actos que hablan de eso en concreto y aparecen varios proverbios y versículos en las pantallas— queremos que salga de ahí y diga, “guau, yo tengo ese poder, no me había dado cuenta”. El poder de sanar, el poder de construir, cualquier cosa que quieras sanar, lo puedes conseguir. Por eso va ese versículo ahí, que va a tener un momento instrumental ahí.
Se habla mucho de que ahora la religión y la espiritualidad están más presentes en el cine y la música como sucede con Rosalía, Los Domingos o Íñigo Quintero, ¿cómo lo veis vosotros?
Fito: Sobre todo porque las generaciones venideras están muy lejos de criticar, hacer, decir... Hay gente que me dice “es que yo tuve una infancia superchunga porque estuve en un colegio de curas y no sé qué y me obligaron a estudiar religión y el credo, nosequé” y las generaciones venideras ya están muy lejos de todo eso. Entonces, quiere decir que su libertad ha venido con el tiempo y la libertad de los países también llegan con un tiempo en el que te distancias de algo que, obviamente, no ha sido bueno.
Las cuestiones de fe, eso se las preguntas a cada uno, que es lo chulo. Lo que sí creo que si este tipo de artistas tienen una fe profunda, que es algo que en un cristiano adulto se demuestra con el tiempo, no es una cuestión de “ahora está de moda en los influencers, que dicen que creen en Dios”. Pues guay, muy bien, el tiempo dirá si esa fe que tiene cada uno de ellos es profunda o no.
La cruz ya la colocábamos nosotros para bien y para mal, antes de que nadie nos preguntara y tuviéramos ningún foco de ninguna entrevista. Quiere decir con esto que no creo seamos oportunistas para nada. Sí, nos servimos de unos signos que nos apropiamos porque tienen que ver con nuestros valores como creyentes. Obviamente, tú te apropias de un signo que te representa. La cruz representa muchísimas cosas. Hay gente a la que le escandaliza y hay gente a la que... Si no nos representara no las sacaríamos.
Jaco: Por ejemplo, la cruz no es solo un símbolo cristiano. Es un símbolo que existe ya desde Egipto y desde muchos países. Nosotros no somos paradogmáticos, ni hacemos música cristiana ni mucho menos. Decimos palabrotas en las canciones. Eso sí, a veces, a través de las canciones la gente encuentra o busca no respuestas, sino nuevas preguntas. ¿De qué es lo que me llevo yo con la gente? Hay gente que su religión es la naturaleza, son los animales, por ejemplo. O su familia, o su trabajo, sus amigos, o el budismo.
Fito: ¿Qué le vamos a decir nosotros?
Jaco: La música, al final, lo bueno que tiene es que el idioma condiciona un poco, el idioma emocional, a entender las cosas. Pero escuchamos grupos que no entendemos lo que dicen en alemán, en latín, en lo que sea y nos llega, la música, como melodía, como estructura, sí es universal. Eso es lo bonito, a través de la música que cada uno encuentre su camino.
Fito: Jesucristo no dice: “Que me crucifiquen en la cruz, en una grande, eh” No, más bien, era un método de tortura romana, de muerte. No se lo inventaron los cristianos.

Se ha hablado mucho de los núcleos musicales de Murcia con Arde Bogotá o Viva Suecia, de Granada con Lori Meyers y Los Planetas, entre otros. ¿Creéis que se está forjando un ecosistema en Castilla y León con vosotros, la M.O.D.A o The Levitants?
Fito: Creo que sí, pero no tanto por una región concreta o por Castilla y León, que ojalá se dé más con grupos como Arizona Baby, Dulzaro, la vuelta de Celtas Cortos a los 40 años o la M.O.D.A., sino a que hay una deslocalización obvia de los grupos donde tú no dependes de Madrid, Barcelona o Valencia gracias a que tienes una tecnología.
De hecho, vivir en un sitio, aunque no lo parezca, más pequeño, genera un grupo con más personalidad. Ese grupo que se ha criado en León o en Palencia está muy lejos de una corriente que se esté dando en Madrid. No sale todas las noches por Malasaña y dice “a ver qué se lleva de moda”, eso está en su ecosistema.
Jaco: Al final somos seres gregarios. Eres las cinco personas con las que más tiempo pasas. En Madrid está bien, hemos vivido muchos años aquí, pero es verdad que tiendes a homogenizarte. Cuando tú estás aislado, la responsabilidad de un artista para ser diferente es convertir su debilidad en fortaleza.
Por ejemplo, nosotros al no vivir en Madrid y eso de primeras es una debilidad. Porque estás más lejos, no estás conectado con la industria, cada día tienes que reunirte o tienes que moverte. Pero fíjate, darle la vuelta a eso y generar allí una estructura, un espacio que no podrías tener aquí, hacerlo atractivo, hacerlo bonito, currárselo, diseñarlo, crear una oficina, un equipo de gente que cree en ello...
Porque esa gente a lo mejor no se ve viviendo en Madrid, porque a lo mejor no le gusta, pero sí se ve viviendo en Valladolid y su sueño es la música. La familia que hemos creado en nuestra empresa, que somos en la oficina más de siete o ocho personas y en la crew gira casi veinticinco, son muchos de Valladolid.
De hecho, la empresa de sonido que nos lleva toda la logística, es la que lleva la gira de Quevedo y tal, y son de Valladolid, casualmente. Muy orgullosos de haberla conseguido.
Habéis puesto la banda sonora a la campaña de turismo en Castilla y León, habéis participado en fiestas municipales de Valladolid y Segovia... Os han criticado por recibir dinero público, ¿cómo lo lleváis?
Fito: Bueno, lo entiendo perfectamente. También creo que tenemos ahora mismo un poder para representar a nuestra tierra, que hemos defendido desde hace muchísimos años, y esto lo digo cuando aquí no se cobraba ni un duro por nada. Cuando hacemos bandera de Castilla y León, ya lo hacíamos mucho antes de ningún tipo de patrocinio y esto era real, sacábamos la bandera desde hace muchísimos años. No por representar a nadie, sino porque era de verdad.
Obviamente se te critica, es como si tú quisieras ver el fútbol o cualquier otro deporte sin patrocinio, eso lo considero impensable porque eso sujeta muchas veces la estructura del equipo. Y también sujeta muchísimas cosas que van ligadas a un proyecto artístico y les permiten hacer y hacer llegar la imagen de Castilla y León mucho más allá.
De hecho, nos daba igual recibir ningún patrocinio y hemos seguido grabando nuestros videoclips en el Círculo Recreo de Valladolid; el último videoclip es en el Cementerio de Sad Hill donde se grabó El bueno, el feo y el malo, entre Santo Domingo de Silos y Covarrubias; hemos grabado en Palencia, en los ríos de Esgueva, el videoclip Si te pones de mi parte; parte de nuestros clips y nuestra imagen se han grabado en Ponferrada, en León, en Ávila, en Salamanca...
Hoy, por ejemplo, tenemos un patrocinio muy grande gracias a que presentamos nuestro disco por parte de una marca de alcohol, que es Johnnie Walker, y ellos nos han acompañado desde cuando nadie confiaba en nosotros. No existiríamos.
Jaco: Terminamos de grabar Santa Trinidad y, de repente, nosotros no teníamos ni idea de autogestión, hemos aprendido por el camino. Nos dijeron “hay que hacer vinilos, hay que hacer CDs” y ni lo habíamos pensado, no teníamos dinero. El disco en fábrica nos dijeron ellos, ¿qué necesitáis? Ellos fueron a la fábrica, fabricaron el disco, nos ayudaron a obtener una furgoneta de alquiler, que no teníamos, íbamos en coches... Nos íbamos a matar un día sin backliner ni conductor ni nada. Los patrocinios nos han salvado la vida, ya está, es así.

¿Os da miedo que os puedan asociar ideológicamente a determinados partidos como el PP en la Junta de Castilla y León?
Fito: Nosotros tenemos claro que representamos a nuestra tierra y a nuestros vecinos, y ya está, punto, se acabó. No tenemos ningún miedo a eso. ¿Sabes qué pasa? Que también ese miedo es absolutamente individual. Me he dado cuenta que el miedo depende de nosotros.
Obviamente, hace un tiempo mis compañeros y yo borrarnos la aplicación de Twitter, no por nada, entiendo la dinámica de poner lo que tú crees que tienes que poner o tu opinión y me parece maravilloso, pero de la misma manera yo borro la aplicación y no leo nada.
Sé lo que estamos haciendo, sé a quién ayudamos y qué nos contamos, y no lo vamos a contar, las cosas que hacemos, porque ese es el verdadero propósito del grupo. Sé dónde estamos, dónde no estamos, lo que hacemos bien, lo que hacemos mal. Sabemos cuándo debemos pedir perdón porque nos hemos equivocado y cuándo no y ya está. Estamos tranquilos.
En este disco incluís Regu, una canción que habla de no sentirse siempre bien, ¿ha cambiado el tabú respecto a la salud mental?
Fito: Creo que es muy interesante. También vuelvo a decir que en las canciones de la gente que viene por detrás nuestra y la gente mucho más joven, se habla sin ningún tipo de tapujo de lo que te hace sentir. Creo que además hay un sesgo cuando ve a Siloé en las redes la gente. Es normal que tú tiendas a ser más luminoso al anunciar una fecha y a anunciar lo que sea que vas a hacer, un Movistar Arena, lo que sea. Pero dentro de toda esa luz, como todos los seres humanos, tienes días de oscuridad.
La oscuridad forma parte de la luz. Sin oscuridad no habría luz. Por eso existe la canción de Regu y por eso las tonalidades que hemos elegido para crear esa canción, con una guitarra en la intro que parece que te sepulta al infierno. Porque nosotros no tenemos todos los días buenos. Simplemente verbalizarlo ayuda, nosotros hemos hecho muchas veces público en entrevistas que tenemos nuestro psicólogo particular, nuestro psicólogo de grupo, que nos ayuda en muchísimas cosas.
Obviamente los niveles de cortisol que alcanzamos y, sobre todo de inestabilidad, cuando haces 101 conciertos, eso son 101 resacas emocionales muy fuertes durante la semana. Tres conciertos semanales que tú tienes que gestionar. Obviamente, somos humanoides y nos ayuda un psicólogo. Como todos nuestros días no son los mejores, pues ahí está Regu, porque también estamos regu.
¿Cómo os lleváis con La Verdad o con canciones de hace 10 años?
Jaco: Para nada, lo malo sería lo contrario, que ya nos ha pasado, que hemos estado 10 años sin tener una canción o varias que conecten de una manera especial con la gente, teníamos canciones que la gente cantaba, pero no igual y hay que ser consciente de ello.
Fito: Somos un grupo bastante desapegado en ese aspecto, en lo afectivo a las canciones. Siempre hay una parte de afecto malo que puede haber y no lo sentimos. Todo lo contrario.
Lo que sí que siempre para frasear al Robe, cuando tocamos temas antiguos, intentamos no ensayarlos mucho, que decía que eso es como un chicle chupado, que me encanta esa frase, como que te recreas mucho.
Eso para el bolo, en el directo y la vuelves a sentir y tal. En los ensayos, se ensayan los temas nuevos, que no te lo sabes, miras los acordes, buscas un arreglo mejor y todas esas cosas.
¿Cómo os lleváis con la etiqueta de indie y que os comparen con Arde Bogotá, con Veintiuno, con Ultraligera o con Viva Suecia?
Jaco: Primero habría que definir qué es indie, para poder tener una conversación. No es lo mismo para un americano o para un londinense. Entiendo que existan las etiquetas porque hay que ordenar las cosas para poder hablar, pero primero habría que entender lo que es.
Lo que empezó siendo la etiqueta indie, que era un grupo independiente que se autogestionaba, que no tenía una discográfica o una gran discográfica, eso ya no es así porque la gran mayoría de los grupos no cumplen esa etiqueta. Alguien dijo que se utilizaba esa etiqueta para englobar a la “música de los festivales. Pero, por ejemplo, hay grupos que tienen estilos antagónicos y están dentro del indie.
Fito: También te digo, si aún se rigiese por la definición de autogestión, seríamos los más indies.
Jaco: Toda la gente que empieza es indie, pero que lo sigan siendo... Ahora mismo nosotros no tenemos multinacional en la escena de festivales, seríamos indies.
Fito: Pero, ¿qué es más indie Viva Suecia o Taburete? Taburete tienen una distribuidora que es Acoustic, se autogestionan con su empresa todo, y Viva Suecia y Lori Meyers, ¿son menos indies porque estén en Universal?
Jaco: Mientras la etiqueta sirva para llegar a la gente, todo bien. Yo creo que además nosotros concretamente somos un grupo que tenemos capacidad de ser un poco más eclécticos dentro del rock y del pop rock, donde también hay líneas. Quiero pensar que nosotros somos un rock que tiene más capas, tiene más detalles, lo cual no quiere decir que sea mejor o peor.
Por ejemplo, nos encantan Fito & Fitipaldis, que no cambian su estructura sónica nunca, pero es que esa es su marca. A nosotros nos gustan muchos grupos de fuera como The Cure, U2 o Coldplay, todas esas bandas que también han experimentado con otros productores que a lo mejor no hacían su estilo y ellos lo han llevado a su estilo. Creo que eso es interesante y a nosotros nos motiva.
Creo que también tiene que ver con el ADN de las personas que forman el grupo, nosotros venimos de ser productores, de ser compositores. Hay inquietudes. Entiendo que a lo mejor un grupo que ha nacido de tocar en un local de ensayo, su realidad es esa, pero la nuestra pues tiene más colores.
Fito: Con respecto a esta pregunta, este año en los festivales estamos ahí con Hombres G, Dani Martín, Aitana... Nosotros hemos compartido escenario con Iggy Pop y luego ha salido Bad Gyal o Melendi.
Jaco: Creo que los festivales tienden un poco como a americanizarse, tipo Coachella. Eso es guay, porque tú puedes ir al festival y vas con amigos y uno va para uno, el otro para otro y os encontráis en el que os gusta a los dos. Creo que eso está bien.
Fito: Sí, y seguirá habiendo festis también de nicho: el Resu [Resurrection Fest], seguirá siendo el Resu, el Viñarock, el Viñarock...
¿Preparáis de forma distinta un directo de festival que uno en sala?
Fito: No, a nosotros nos gusta casi siempre ofrecer un espectáculo muy conceptual y muy estructurado en el que cuentes una historia como si fuera una película para tener a la gente enganchada por tenerla enganchada, sino escuchando una historia. Si yo te digo una primera frase y no capto tu atención, seguramente cambias de canal. El festival y la sala son algo parecido.
Es verdad que la diferencia con el festival es que en la sala tengo más tiempo para extenderme más y explicar más cosas de esa historia, profundizar en una parte más acústica o en una parte más de rock de banda. Entonces, el tiempo le da el lujo a tu verdadero fan a explorar una parte más profunda de esas canciones y de esos tres actos que hemos explicado. Pero en el festival también existen esos tres actos.
Además, desde el equipo de management han intentado luchar para que tengamos el tiempo suficiente para tener un show compacto y que tenga sentido, de lo cual nos sentimos muy orgullosos. Eso sí que lo decimos ya desde una posición un poco más cómoda. Por primera vez, este año en muchos festivales vamos a hacer 70-75 minutos, algo que no habíamos hecho nunca y es muy guay porque en el fondo podemos contar la historia como queremos contarla. Tenemos esa suerte de poder estar ahí a las 22:00h además, que es superbonito. Pero a las 16:30h o a las 17:00h nos hemos comido 10 años.
Jaco: Años de tocar que los aparatos no funcionaban de la solana que había. Entonces antes de salir los metíamos en el congelador y salíamos. Preguntábamos “¿Cuándo salimos? A en punto. A menos 3 minutos, saco el ordenador o el aparato del congelador, lo conecto y rezo.
