Ana Rujas: "Me gusta mucho ir al límite. Prefiero hacer yo una escena de acción en lugar del doble"
La actriz estrena este viernes en Netflix 'La desconocida', el nuevo 'thriller' de Gabe Ibáñez donde comparte pantalla con Candela Peña.
¿Cómo empezar a abordar un personaje que sufre amnesia y del que ni la propia protagonista recuerda nada? Ese fue el mayor reto al que se enfrentó Ana Rujas en La desconocida, donde interpreta a una mujer que aparece en un contenedor del puerto de Barcelona después de ser torturada.
El trauma y la violencia hacen que sufra amnesia, no recuerde nada y tenga una sensación de miedo y angustia constante. A pesar de las situaciones traumáticas que ha vivido, el personaje de Rujas no encaja en el papel de víctima que se compadece de ella misma y lucha por intentar recordar su pasado.
Rujas, que ya se había leído la novela de Rosa Montero en la que se basa este thriller, asegura en una entrevista con El HuffPost que después de este rodaje tiene claro que quiere hacer más películas de acción, y revela que llevó su cuerpo al límite en algunas escenas en las que prescindió de un doble.
Cuando llegó el guión a tus manos, ¿qué fue lo primero que te atrajo de tu personaje?
Bueno, lo primero que había leído la novela de Rosa Montero, que era un thriller y que nunca había hecho nada parecido a este personaje. Era un reto, algo muy alejado de mí, algo que no había tocado. El thriller en sí, en general me gustó mucho. Un personaje que no sepa quién es e ir encontrándolo con ella, esto me fascinó cuando lo leí.
El personaje no sabe quién es y el espectador va haciendo ese viaje con ella, ¿fue difícil ir trazándolo?
Es uno de los personajes más complejos que he hecho porque normalmente, claro, haces un personaje que sabe quién es, tienes todo un background. Entonces había que construir algo donde el miedo fuera muy grande, de no tener ni idea, de trabajar desde ese lugar de no saber de verdad quién eres, qué haces y por qué estás aquí.
También algo muy interesante era no saber si era la víctima o el verdugo, a mí esto me ayudó mucho. Me daba miedo ser la mala de lo que estaba pasando. Me ayudó mucho para construir el personaje, realmente igual soy una asesina, o no lo soy, o sí. Realmente hay un momento que el propio personaje por la acción, la intuición, resuelve de una manera límite, va al límite de una situación. Esto sí que me pareció muy difícil, lo trabajamos mucho y me gustó.
Al principio, en escenas como las del hospital, el espectador también se lo plantea...
Sí. También con Gabe trabajamos mucho en no caer en la vulnerabilidad de ser un víctima total. Es un personaje que tiene bastante fortaleza de alguna manera a pesar de que ha vivido algo traumático. Fue complejo, ahora me estoy acordando que era un poco ‘cómo trabajar desde que te han encontrado en un contenedor y te ha pasado de todo, te han torturado, pero hay una garra y una fuerza interna, que no se deja caer ahí en ese dramatismo'. Es un personaje con mucha fuerza.
No asume ese rol de pobrecita, de víctima, ¿no?
No. Intenta... Como arranca tan bien la peli con esa premisa tan increíble y fascinante, con esa escena de acción. Después de eso cómo te quedas diciendo que soy víctima, es difícil.
¿Habías rodado alguna vez escenas de acción tan intensas?
No. Me encantó, la verdad es que me gusta mucho, o sea quiero hacer pelis de acción también. Me faltaba tocar este palo y la verdad que me gustó mucho. También me gusta trabajar físicamente y no es algo que me cueste. Trabajamos mucho también con los especialistas, estuve haciendo krav magá durante un tiempo porque el personaje es experto en este arte marcial. La verdad que me gustó mucho, fue duro porque físicamente fue muy duro, tuve percances, digamos. A mí también me gusta mucho ir al límite, si puedo hacerlo yo prefiero hacerlo yo que no el doble que, en fin, a lo mejor ya para la próxima... Pero me gusta.
Imagino que el rodaje con Candela Peña y Pol López también habrá sido intenso, ¿qué te ha sorprendido a la hora de trabajar con ellos?
La verdad que fuimos los tres bastante a la par, trabajamos de manera bastante fuerte los tres, intensa. Creo que somos un poco de método los tres, nos importa mucho el personaje, que se vivan de verdad... Como que fue un ecosistema bastante interesante para trabajar, a un nivel al que a mí me gusta trabajar, como muy metido. Que tenga una verdad muy fina. Estuvimos en un ecosistema muy dado a trabajar con la verdad, que eso para mí es muy importante.
Explicaban Gabe y Candela que a pesar de que fuera un thriller era importante introducir temas de actualidad, ¿te parece interesante que se hable de temas como la trata o el suicidio?
Claro, es un thriller que te hace reflexionar. Es un thriller psicológico, de personajes, liderado por mujeres con mucha fortaleza. Para mí es algo muy destacable de la película. Que no es solo la víctima, ella ha estado metida para resolver este tipo de situaciones tan fuertes, como la trata, que señalarlo me parece muy importante. Me parece que se señala, que tampoco acaba de dar una respuesta porque es un thriller al final. Pero plantarlo, plantear el suicidio. Me parece importante que en una película se planteen las cosas de actualidad y que el espectador reflexione con nosotros.
Tu personaje, como comentabas antes, no es una víctima al uso igual que el personaje de Candela no es la típica policía que se te puede venir a la cabeza...
En el caso de las dos como que tampoco se resuelve en una cuestión en la que el personaje de la desconocida le da mucha pena, no busca esa vulnerabilidad o ternura, esa parte femenina de la mujer débil... Hay una fortaleza de las dos, esa ambigüedad que existe y me gusta que se ayuden desde otro lugar. Me gusta mucho, que no destriparé nada, pero ese final de la película, de equipo, me gusta mucho.