El oasis de Marc Cucurella: un pueblo de 10.000 habitantes a 20 minutos de Barcelona con viñedos milenarios y cavas internacionales
El nuevo jugador del Real Madrid creció en Alella, uno de los municipios con más tradición vinícola de Cataluña y con vistas al Mediterráneo.

Somos campeones del mundo, nuestra segunda estrella. Al interés por la celebración y logros de la selección, se une el de cada uno de los héroes. En este caso, el de Marc Cucurella, que la próxima temporada lucirá la camiseta del Real Madrid. Su origen también destaca, en este caso desde hace décadas, por motivos muy distintos al fútbol.
Alella, un municipio de apenas 10.000 habitantes situado a unos 20 minutos de Barcelona, es el pueblo donde nació y creció el internacional español. Allí dio sus primeras paladas a un balón antes de iniciar el camino que le llevó a La Masia, la Premier League y, finalmente, al Santiago Bernabéu.
Mientras el lateral inicia una nueva etapa deportiva tras su traspaso desde el Chelsea, Alella sigue siendo el lugar al que regresa siempre que puede junto a su pareja, Claudia Rodríguez, y sus tres hijos. Un pueblo rodeado de viñedos, con el mar a apenas dos kilómetros y una historia ligada al vino desde la época romana.
De Alella a La Masia: el viaje diario que marcó su infancia
Mucho antes de convertirse en uno de los laterales más cotizados del fútbol europeo, Cucurella recorría cada día los cerca de 18 kilómetros que separan Alella de Barcelona para entrenarse en La Masia.
En varias entrevistas ha recordado que aquellos desplazamientos los hacía junto a su abuelo, gran aficionado del Barça. "Mi familia siempre ha sido del Barça e iba al estadio con mi abuelo".
Antes de vestir la camiseta azulgrana, pasó varios años en la cantera del Espanyol, donde comenzó a destacar tras iniciarse en el fútbol sala. Después llegaron el Barça B, el Eibar, el Getafe, el Brighton y el Chelsea, donde conquistó la Conference League y el Mundial de Clubes, además de proclamarse campeón de la Eurocopa 2024 con la selección española.
El regreso a España tiene también un importante componente familiar. Cucurella ha hablado en varias ocasiones del diagnóstico de autismo de su hijo mayor, Mateo, y de cómo la estabilidad del entorno familiar es una prioridad. "Cada avance con Mateo sabe mucho mejor".
Un pueblo con dos mil años de historia vinculada al vino
Alella no destaca únicamente por ser la cuna del futbolista. El municipio alberga la Denominación de Origen Alella, la más pequeña de Cataluña y una de las más antiguas de España. La tradición vinícola se remonta a la época romana, cuando el llamado lauretanum se exportaba desde la antigua Laietania a distintos puntos del Imperio.
Esa historia puede descubrirse en el Centro Enoturístico y Arqueológico de Vallmora, situado en el vecino municipio de Teià, donde se conservan los restos de una bodega romana que estuvo en funcionamiento durante cerca de seiscientos años.
La variedad más característica de la denominación es la Pansa Blanca (Xarel·lo), cultivada sobre los característicos suelos de sauló, un granito descompuesto que aporta una marcada mineralidad a los vinos blancos y espumosos de la zona.
Actualmente la DO Alella cuenta con nueve bodegas activas, entre las que destacan
Alta Alella, referente en viticultura ecológica; Bouquet d'Alella, especializada en enoturismo; y Alella Vinícola, conocida también como la Bodega Modernista, diseñada en 1906 por el arquitecto Jeroni Martorell.
Un rincón con patrimonio, naturaleza y mar
El casco histórico conserva buena parte de su patrimonio tradicional alrededor de la iglesia de Sant Feliu, cuyo campanario tiene origen románico.
En su archivo parroquial se guarda además un curioso documento: En su archivo parroquial se guarda además un curioso documento: un boceto firmado por Antoni Gaudí en 1883 para una capilla que nunca llegó a construirse, ya que el arquitecto centró poco después todos sus esfuerzos en la Sagrada Família.
A pocos minutos aparecen antiguas masías, caminos entre viñedos y senderos del Parque Natural de la Serralada de Marina, desde donde se obtienen algunas de las mejores panorámicas del Mediterráneo.
Qué hacer si visitas Alella
La cercanía con Barcelona permite recorrer Alella en una escapada de medio día, aunque el entorno invita a quedarse más tiempo.
Entre los principales atractivos destacan recorrer la Ruta del Vino DO Alella y visitar sus bodegas, descubrir el yacimiento romano de Vallmora, pasear por el casco histórico y la iglesia de Sant Feliu, caminar entre viñedos con vistas al mar y acercarse a las playas de El Masnou, situadas a apenas dos kilómetros.
Si la visita coincide con septiembre, el mejor momento es durante la Festa de la Verema, la gran fiesta de la vendimia, que reúne catas, conciertos, gastronomía y actividades relacionadas con el vino.
La cocina local también merece una parada. El suquet de peix, los pescados del Maresme, las fresas de la comarca y las tradicionales calçotadas forman parte de una oferta gastronómica muy ligada al territorio.
Quizá por eso Alella sigue conservando un encanto difícil de encontrar tan cerca de una gran ciudad. Entre viñedos con más de dos mil años de historia, bodegas reconocidas internacionalmente y un ritmo de vida mucho más pausado que el de Barcelona, el pueblo donde creció Marc Cucurella continúa siendo, incluso después de su millonario fichaje por el Real Madrid, el lugar al que siempre merece la pena volver.
