Bardem y otros 80 artistas firman un manifiesto contra la Berlinale por su silencio con Gaza
"Esperamos que las instituciones de nuestra industria se nieguen a ser cómplices de la terrible violencia que sigue ejerciéndose contra el pueblo palestino", señala el texto.
El genocidio al pueblo palestino está copando el discurso de la Berlinale. Después de las críticas del presiente del jurado del festival, Wim Wenders, sobre los actos políticos de los actores, sobre los que dijo que "el cine es lo contrario a la política", muchos artistas han decidido firmar un manifiesto. "Deberíamos mantenernos al margen de la política", señaló entonces el cineasta.
Ahora más de 80 artistas han firmado una carta abierta al Festival de Cine Berlinale, condenando el silencio de la organización y la censura a los artistas cuando se trata del conflicto en Gaza, tal y como ha informadoVariety.
"Esperamos que las instituciones de nuestra industria se nieguen a ser cómplices de la terrible violencia que sigue ejerciéndose contra el pueblo palestino", dice la carta obtenida por el medio especializado en la que urgen al festival condenar "el genocidio israelí en curso contra los palestinos".
Javier Bardem, que ya ha mostrado en numerosas ocasiones su apoyo a la causa palestina, Tilda Swinton, Angeliki Papoulia, Saleh Bakri, Tatiana Maslany, entre otros profesionales de la industria, se encuentran entre los firmantes, que condenan el silencio del reconocido festival que se celebra en la capital alemana.
"La situación está cambiando en el mundo cinematográfico internacional"
"Nos consterna la implicación de la Berlinale en la censura de artistas que se oponen al genocidio que Israel continúa perpetrando contra los palestinos en Gaza y al papel clave del Estado alemán en su facilitación", ahonda el escrito.
La respuesta de Wenders generó críticas en el sector, así como el rechazo de otros artistas que incluso cancelaron su participación en el encuentro, entre ellos la autora india Arundhati Roy, quien calificó los comentarios de "inadmisibles".
"Discrepamos fervientemente de la declaración del presidente del jurado de la Berlinale 2026, Wim Wenders, de que hacer cine es "lo opuesto a la política". No se puede separar uno de la otra", continúa el escrito.
La carta resalta que numerosos festivales internacionales de cine "han respaldado el boicot cultural al apartheid israelí" y destaca que "más de 5.000 profesionales del cine, entre ellos importantes figuras de Hollywood e internacionales, también han anunciado su negativa a colaborar con compañías e instituciones cinematográficas israelíes cómplices".
Puedes leer el manifiesto íntegro a continuación:
"Escribimos como profesionales del cine, todos nosotros, participantes pasados y actuales de la Berlinale, que esperamos que las instituciones de nuestra industria se nieguen a ser cómplices de la terrible violencia que continúa desplegándose contra los palestinos. Nos consterna la participación de la Berlinale en la censura de artistas que se oponen al genocidio israelí en curso contra los palestinos en Gaza y al papel clave del Estado alemán en permitirlo. Como ha declarado el Instituto de Cine Palestino, el festival ha estado 'vigilando a los cineastas, además de mantener el compromiso de colaborar con la Policía Federal en sus investigaciones'.
El año pasado, cineastas que se manifestaron a favor de la vida y la libertad palestinas desde el escenario de la Berlinale denunciaron haber sido severamente reprendidos por los principales programadores del festival. Se informó que un cineasta fue investigado por la policía, y la dirección de la Berlinale insinuó falsamente que su conmovedor discurso, basado en el derecho internacional y la solidaridad, era "discriminatorio". Como otro cineasta comentó a Trabajadores del Cine por Palestina sobre el festival del año pasado: "Había una sensación de paranoia en el aire, de falta de protección y persecución, algo que nunca antes había sentido en un festival de cine". Nos unimos a nuestros colegas en el rechazo a esta represión institucional y al racismo antipalestino.
Discrepamos fervientemente de la declaración del presidente del jurado de la Berlinale 2026, Wim Wenders, de que hacer cine es "lo opuesto a la política". No se puede separar uno de la otra. Nos preocupa profundamente que la Berlinale, financiada por el estado alemán, esté ayudando a poner en práctica lo que Irene Khan, Relatora Especial de la ONU para la Libertad de Expresión y Opinión, condenó recientemente como el uso indebido por parte de Alemania de la legislación draconiana "para restringir la defensa de los derechos de los palestinos, paralizar la participación pública y reducir el discurso en el ámbito académico y artístico". Esto también es lo que Ai Weiwei describió recientemente como Alemania "haciendo lo que hizo en la década de 1930" (coincidiendo con su entrevistador, quien le sugirió que "es el mismo impulso fascista, solo que un objetivo diferente"). Todo esto en un momento en que conocemos nuevos y horripilantes detalles sobre los 2.842 palestinos "evaporados" por las fuerzas israelíes utilizando armas térmicas y termobáricas de fabricación estadounidense, prohibidas internacionalmente. A pesar de la abundante evidencia de las intenciones genocidas de Israel, sus crímenes atroces sistemáticos y su limpieza étnica, Alemania sigue suministrando a Israel armas utilizadas para exterminar a los palestinos en Gaza.
La situación está cambiando en el mundo cinematográfico internacional. Numerosos festivales internacionales de cine han respaldado el boicot cultural al apartheid israelí, incluyendo el Festival Internacional de Documentales de Ámsterdam, el más grande del mundo, así como el Festival de Cine BlackStar de Estados Unidos y el Festival de Cine de Gante, el más grande de Bélgica. Más de 5.000 profesionales del cine, entre ellos importantes figuras de Hollywood e internacionales, también han anunciado su negativa a colaborar con compañías e instituciones cinematográficas israelíes cómplices.
Sin embargo, hasta la fecha, la Berlinale ni siquiera ha satisfecho las demandas de su comunidad de emitir una declaración que afirme el derecho palestino a la vida, la dignidad y la libertad; condene el genocidio israelí en curso contra los palestinos; y se comprometa a defender el derecho de los artistas a expresarse libremente en apoyo de los derechos humanos palestinos. Esto es lo mínimo que puede —y debe— hacer.
Como ha declarado el Instituto de Cine Palestino, «estamos consternados por el silencio institucional de la Berlinale sobre el genocidio palestino y su falta de voluntad para defender la libertad de expresión de los cineastas». Así como el festival ha hecho declaraciones claras en el pasado sobre las atrocidades cometidas contra los pueblos de Irán y Ucrania, instamos a la Berlinale a que cumpla con su deber moral y manifieste claramente su oposición al genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra de Israel contra los palestinos, y a que cese por completo su intento de proteger a Israel de las críticas y las exigencias de rendición de cuentas"