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Levantarse a las 5 de la mañana es un "error biológico" para el 80% de la gente, según los expertos: "Nos hace menos empáticos y más agresivos"

Levantarse a las 5 de la mañana es un "error biológico" para el 80% de la gente, según los expertos: "Nos hace menos empáticos y más agresivos"

El principal problema de esta tendencia es que parte de una premisa errónea: que la disciplina está por encima de la biología.

Joven que odia levantarse temprano por la mañana.
Joven que odia levantarse temprano por la mañana.Getty Images

Durante años, el llamado “Club de las 5 a. m.” ha vendido la idea de que madrugar es la clave del éxito: levantarse antes que nadie, hacer deporte, meditar, desayunar sano y empezar el día con ventaja. Pero ahora los especialistas en sueño advierten de que esa fórmula universal no solo es cuestionable, sino que puede ser directamente contraproducente.

Y es que, según explican varios expertos en cronobiología y psicología del sueño en la revista Focus, el principal problema de esta tendencia es que parte de una premisa errónea: que la disciplina está por encima de la biología. En realidad, el descanso responde a ritmos internos que varían de una persona a otra y que no se pueden modificar a base de motivación o fuerza de voluntad. "Nos hace menos empáticos y más agresivos", señalan al mismo medio citado.

No todos nacen para madrugar

Las investigaciones distinguen varios cronotipos. Están las llamadas “alondras”, que funcionan mejor por la mañana; los “búhos”, que alcanzan su máximo rendimiento por la tarde o la noche; y un grupo intermedio que constituye aproximadamente la mitad de la población.

Esto significa que la rutina de levantarse a las cinco puede encajar en una minoría, pero no en todo el mundo. De hecho, los especialistas recuerdan que el sueño recomendado para un adulto está entre siete y nueve horas. Para despertarse a las cinco sin recortar descanso, habría que acostarse alrededor de las nueve de la noche, algo poco realista para muchas personas.

El problema no es madrugar, es dormir poco

Los expertos insisten en que el sueño es la base del rendimiento, la salud y el bienestar. Forzarse a madrugar sin respetar las horas necesarias de descanso puede tener efectos negativos: peor memoria, menor capacidad de decisión, más irritabilidad y mayor sensibilidad al dolor.

A largo plazo, la falta crónica de sueño se asocia con un mayor riesgo de problemas metabólicos, hipertensión o diabetes. Además, también afecta a la convivencia: la fatiga reduce la empatía y aumenta la agresividad.

Cómo dormir mejor (sin obsesionarse con el despertador)

Los especialistas recomiendan centrarse menos en la hora exacta de levantarse y más en la calidad del descanso. Para ello, destacan cuatro factores clave:

  • Oscuridad: un dormitorio oscuro ayuda al cuerpo a conciliar el sueño.
  • Silencio: incluso los ruidos leves pueden afectar al descanso.
  • Temperatura adecuada: es más fácil dormir en ambientes frescos.
  • Horarios de comida: cenar ni demasiado tarde ni con el estómago vacío.