Paula Seiton, experta en limpieza y organización: "Estos son los cuatro trucos para que no tengas que planchar más tu ropa"
Con pequeños cambios en la forma de lavar, tender y secar la ropa, es posible ahorrar tiempo.

La tarea que más pereza suele dar no es limpiar el polvo o pasar la fregona sino planchar la ropa. Suele ser más amena si se pone música de fondo o una serie con la que entretenerse. Sin embargo, en verano, con las altas temperaturas, es una auténtica tortura.
Por ello, muchos buscan alguna alternativa eficiente que pueda servir para evitar esa tarea tan aburrida como tediosa. Entre ellos, se encuentra la creadora de contenido especializada en orden y limpieza, Paula Seiton, conocida en redes como @paulaunsitioparacadacosa.
Parece que la experta ha dado con la clave y ha compartido con sus seguidores un total de cuatro consejos eficaces para hacer más llevadera esta tarea. Con pequeños cambios en la forma de lavar, tender y secar la ropa, es posible ahorrar tiempo y mantener las prendas listas para usar sin necesidad de sacar la plancha.
Evita las bolas de ropa
Uno de los errores más comunes es meter y sacar la ropa de la lavadora hecha una bola. Cuando las prendas quedan apelmazadas dentro del tambor, el tejido se pliega sobre sí mismo y esas arrugas se fijan durante el centrifugado.
Lo ideal es colocar cada prenda de forma ordenada y, al terminar el programa, sacarlas una por una. Después, conviene estirarlas con las manos antes de tenderlas. Además, al quitarte la ropa, evita acumularla arrugada en el cesto: extenderla o colgarla ayuda a que las fibras no se marquen y reduce el planchado posterior.
Vinagre como suavizante
El vinagre blanco puede ser un gran aliado para evitar arrugas. Añadir una pequeña cantidad en el cajón del suavizante ayuda a relajar las fibras textiles, actuando como un suavizante natural. Esto evita que la ropa quede acartonada tras el secado y reduce las marcas visibles.
Además, el vinagre elimina restos de detergente acumulados, lo que también mejora el resultado final. Eso sí, se recomienda usarlo de forma moderada y puntual para no saturar los materiales de la lavadora.
Perchas al salir de la lavadora
El momento posterior al lavado es clave. Algunas prendas, especialmente las más ligeras, pueden colgarse directamente en perchas. El propio peso de la tela al secarse elimina muchas arrugas de forma natural.
Si se tienden con pinzas o en horizontal, conviene dejarlas bien estiradas y evitar dobleces innecesarias. También es importante no dejarlas húmedas dentro del tambor durante mucho tiempo, ya que eso favorece la aparición de arrugas difíciles.
Vapor de la ducha
Otro truco sencillo es aprovechar el vapor del baño. Basta con colgar la prenda en una percha mientras te duchas con agua caliente. El vapor relaja el tejido y ayuda a eliminar arrugas rebeldes sin necesidad de planchar.
Además, elegir tejidos que se arruguen menos, no sobrecargar la lavadora, usar centrifugados suaves en prendas delicadas y guardar la ropa sin apretarla en el armario también contribuye a mantenerla lisa durante más tiempo.
