Ha recaudado 10.000 millones, pero Spielberg confiesa que se siente "incompetente" cada vez que ve una película de este director
Se trata del responsable de títulos míticos como Lawrence de Arabia, El puente sobre el río Kwai, Doctor Zhivago o Breve encuentro.
Steven Spielberg es, para muchos, el gran arquitecto del cine moderno. Más de medio siglo de carrera, una filmografía que ha superado los 10.000 millones de dólares en taquilla y una colección de premios que incluye tres Óscar, cuatro Globos de Oro y trece Emmy lo avalan como uno de los directores más influyentes de todos los tiempos. Sin embargo, el propio Spielberg reconoce que hay un cineasta ante el que no puede evitar sentirse pequeño.
Ese nombre es el de David Lean, una figura legendaria del cine clásico cuya obra sigue provocando admiración décadas después de su muerte. Responsable de títulos míticos como Lawrence de Arabia, El puente sobre el río Kwai, Doctor Zhivago o Breve encuentro, Lean marcó un antes y un después en la manera de contar historias a gran escala.
De hecho, la influencia de David Lean va mucho más allá de su época. Directores como Stanley Kubrick, Martin Scorsese, Spike Lee y el propio Spielberg han citado su trabajo como una referencia fundamental. Sus películas no solo triunfaron en su momento, sino que siguen siendo estudiadas como ejemplos de excelencia cinematográfica.
Cabe destacar que Spielberg no solo admiró a Lean desde la distancia, sino que también llegó a conocerlo personalmente. A comienzos de los años 80, ambos coincidieron durante la gestación de El imperio del sol, un proyecto que inicialmente iba a dirigir Lean antes de que Spielberg tomara finalmente las riendas. Más tarde, incluso se planteó una colaboración para adaptar Nostromo, la novela de Joseph Conrad, aunque la iniciativa terminó frustrándose por diferencias creativas.
Pese a que aquel proyecto nunca vio la luz, el director estadounidense ha confesado en más de una ocasión que, incluso después de alcanzar el éxito mundial, experimentar una sensación cercana a la incompetencia cada vez que revisa obras como Lawrence de Arabia.