Isabel Coixet, directora de cine: "La ignorancia ya no se disimula; se exhibe y se monetiza"
"Hemos construido un mundo en el que crear una obra artística vale menos que acumular seguidores en las redes", ha señalado la directora de cine.

El debate sobre la presencia de creadores de contenido e influencers en las alfombras rojas de cine ha llegado hasta una de las directoras más reconocidas de nuestro país a escala nacional e internacional: Isabel Coixet.
La española ha hablado del asunto en una columna de opinión publicada este martes en el diario 'El País', donde según ella, "hemos construido un mundo en el que crear una obra artística vale menos que acumular seguidores en las redes".
"Hay algo hasta poético—y casi épico, si uno tiene el estómago suficientemente fuerte— en contemplar a una persona que lleva cuatro horas maquillándose para asistir al estreno de una película de la que no sabe absolutamente nada. Ni el título. Ni el director. ni si transcurre en el espacio o en un pueblo de Mordor", señala.
"Pero lleva un vestido que ha negociado durante semanas, un bolso firmado y una sonrisa que podría iluminar la catedral de Málaga o hasta la Sagrada Familia", agrega la autora en su tribuna. Y es que, según explica, hemos llegado a un punto en "el que la ingorancia ya no se disimula. Se exhibe. Se monetiza. Se sube a Instagram con filtro sunrise y 10.000 corazones en cuatro minutos".
Según defiende la española, no hay evidencia de que la presencia de influencers aumente el número de espectadores o el éxito de una película en taquilla. Al contrario. Beneficia a los propios influencers.
"Lo que producen, seamos honestos, no hace que nadie vaya a ver nada. Ningún estudio ha demostrado jamás que el hecho de que una persona con dos millones de seguidores aparezca en la alfombra roja de una película aumente en un solo espectador la taquilla de esa película. Lo que sí aumenta es el número de seguidores de dicha persona", opina.
Mientras ellos acaparan todas las cámaras, "el guionista que tardó cuatro años en escribir el guion está en algún rincón de la sala siendo entrevistado por tres periodistas locales que consultan el móvil y miran sin disimulo a su alrededor por si ven a alguna influencer despistada".
Y, los directores o directoras, así como actores "que trabajaron durante meses (...) observan con una mezcla de perplejidad y resignación cómo el foco se desplaza hacia alguien que tiene un tutorial muy popular sobre cómo hidratar el cabelllo rizado o las puntas abiertas".
Finalmente, la directora ha querido señalar que la cultura del esfuerzo está siendo sustituida, o al menos aparentemente, por la cantidad de likes y seguidores que uno acumula. "No importa lo que hagas. Importa cuántos te ven", señala, antes de puntualizar que su artículo no es una crítica contra su trabajo o la forma en que ellos se ganan la vida, sino más bien, un recordatorio del enorme trabajo que hay detrás por parte de directores, actores y guionistas, y que parece haberse quedado en segundo plano.
"Gánate la vida, por supuesto. Pero no a costa de ignorar a quienes llevan años construyendo con sus manos y su tiempo y sus noches sin dormir las mismas historias que tú usas de fondo para tus fotos y tus reels", concluye Coixet.
