La decisión de Anne Hathaway para luchar contra la "extrema delgadez" en 'El diablo viste de Prada 2'
La actriz viajó a la Semana de la Moda de Milán junto a Meryl Streep y el resto del elenco de la película.
La extrema delgadez ha vuelto. No hay más que echar un ojo a las reciente alfombra roja de los Oscar 2026 o a las pasarelas de las principales semanas de la moda. Como ya sucedió en los años 90 y comienzos de los 2000, la diversidad de cuerpos ha pasado a una homogeneidad donde la delgadez reina, llegando a extremos poco saludables.
De hecho, fue en la Semana de la Moda de Milán donde el reparto de El diablo viste de Prada 2 se quedó especialmente impactado por el físico de las modelos. Allí asistieron Meryl Streep y Anne Hathaway quienes, tal y como ha relatado la propia Streep en un perfil de la intérprete en Harper's Bazaar, se quedaron impresionada por la juventud de las maniquíes, pero también por su "extrema delgadez".
De hecho, la actriz que da vida a Miranda Priestly en la ficción ha revelado que esta experiencia llevó a Hathaway a tomar una contundente decisión de cara a la segunda parte de El diablo viste de Prada.
"Pensé que todo eso se había solucionado hacía años. Annie también se dio cuenta y fue directamente a hablar con los productores al respecto, ¡consiguiendo que le prometieran que las modelos del desfile que estábamos preparando para nuestra película no estarían tan esqueléticas!", recordó Streep, quien resaltó de Hathaway que es "una mujer admirable".
La expectación por la secuela
El rodaje de esta secuela ha generado una gran expectación entre los seguidores. De hecho, las primeras imágenes han revolucionado las redes sociales. "Aunque éramos conscientes del impacto de la primera película hace dos décadas, creo que ninguno de nosotros estaba preparado para la avalancha de simpatía y atención desmedida que nos rodeó", ha comentado Streep.
"Necesitábamos barreras policiales y control de multitudes. Llegaron autobuses llenos de fans, los paparazzi nos rodearon y, en un caso, no paraban de interponerse entre la cámara y el encuadre, llegando incluso a tener un altercado con el equipo. Annie mantuvo la calma, pero yo estaba muy nerviosa", ha revelado sobre el rodaje de la película.