Los detalles del gran debut de Eléonore de Bélgica en el que adelantó a su hermana mayor, la heredera Elisabeth: tiara de 26.000 euros y un toque español
Los emperadores de Japón mantienen, pese a la distancia, fuertes vínculos con miembros de casas reales europeas, destacando su amistad con la familia real de Países Bajos, la belga e incluso con los reyes Felipe y Letizia.
La reina de España siente mucho afecto por Masako de Japón, que ha pasado y sigue pasando por momentos muy difíciles por la depresión que padece.
Ese cariño se ha visto con motivo de las dos visitas de Estado que Naruhito y Masako han realizado primero a Países Bajos y después a Bélgica, donde los anfitriones lo han dado todo para agasajar a sus ilustres invitados.
No es común que el emperador nipón salga al extranjero en comparación con sus homólogos europeos, por lo que fue un gran honor para los reyes Guillermo Alejandro y para Felipe y Matilde de los Belgas alojar durante unos días a la pareja imperial.
Tras su paso por Países Bajos, donde los reyes neerlandeses les invitaron al castillo de Het Oude Loo, en Apeldoorn, y donde la princesa Ariane debutó en una cena de gala con la tiara de diamantes de la reina Emma, que procede del joyero real.
Del debut de Ariane de Holanda al de los príncipes belgas
Seguidamente, los emperadores se desplazaron al país vecino. El 20 de junio de 2026 aterrizaron en el aeropuerto militar de Melsbroek, donde fueron recibidos por la princesa heredera Elisabeth, que se estrenó así a los 24 años en una visita de Estado.
Posteriormente se trasladaron al Castillo de Ciergnon, residencia de la familia real belga en Namur, donde los emperadores pasaron el fin de semana como invitados de los reyes y sus cuatro hijos.
Ya el martes 23 de junio dio comienzo oficialmente una visita de Estado cuya primera jornada concluyó con una cena de gala con 160 invitados en Laeken, residencia de los reyes de los belgas.
En ella estuvieron por supuesto los emperadores, con Masako luciendo la Tiara de la Madreselva, la misma que llevó en la cena de gala en Amsterdam. También es llamada la Tiara de la princesa Chichibu, fallecido miembro de la familia imperial que la llevó durante décadas.
Matilde de Bélgica estrenó un vestido claro de Armani Privé hecho a medida y deslumbró con la Tiara de las Nueve Provincias, una pieza de diamantes creado por Van Bever en 1926 como regalo del Gobierno de Bélgica a Astrid de Suecia por su boda con Leopoldo de Bélgica. Ambos fueron los abuelos paternos de Felipe de los Belgas.
Sin embargo, lo más destacado fue el debut de los cuatro hijos de Felipe y Matilde en una cena de gala. Si bien es cierto que el príncipe Gabriel había estado ya en el banquete por la visita de Estado de sus padres a Francia en 2024 –por entonces estudiaba en la Academia Militar de Saint-Cyr-, esta vez estaban todos, y en su país.
Elisabeth, la princesa heredera, apostó por un elegante vestido azul marino que adornó con la orden de la Preciosa Corona que le entregó Naruhito de Japón durante su visita de Estado a Bélgica.
Aunque las miradas se posaron sobre su cabeza al comprobar que dejó a un lado la tiara Vestey -que sus padres le habían regalado por su 18 cumpleaños-, para adornarse con la Tiara de Laurel, diadema que llegó al joyero real como regalo de la aristocracia belga a su madre por su boda con el entonces príncipe Felipe.
La primera tiara de Elénore de Bélgica
Eso sí, la duquesa de Brabante nada pudo hacer ante la presencia de su hermana. A sus 18 años cumplidos el 16 abril de 2026, hizo su aparición por primera vez en una cena de Estado, y desde luego no pasó desapercibida.
Eléonore de Bélgica optó por un vestido rosa empolvado de Safiyaa y por una tiara desconocida hasta entonces. Como ocurre en ocasiones con las princesas segundonas, en lugar de tirar del joyero real, lució una tiara que le pertenece. Como hicieron cuando su primogénita alcanzó la mayoría de edad, los reyes de los belgas adquirieron una diadema para su benjamina.
Como reveló Benjamin Vaesen, se trata de una joya con plata, oro y diamantes rosas que fue adquirida mediante subasta en 2019 por 26.000 euros. Fue creada por Henry Coosemans, el mismo autor de la Belgian Scroll Tiara con la que fue agasajada Josefina Carlota de Bélgica, tía abuela de la princesa Eléonore, por su boda con el gran duque Juan de Luxemburgo.
La cuarta hija de los reyes de Bélgica completó su look con unos pendientes que también llegaron a su joyero mediante una subasta. Como ha dado a conocer Freddie Tee en X, son unos pendientes de estilo Art Deco que fueron adquiridos por 2.600 euros en Subastas Segre, en Madrid.
Se desconoce cómo llegaron Felipe y Matilde de Bélgica a una casa de subastas madrileña, aunque bien es cierto que su vinculación con España es fuerte. Su tía era Fabiola de Mora y Aragón, esposa de rey Balduino y madrileña de nacimiento.
La pareja veraneaba en Motril, donde precisamente el monarca falleció en 1993 a los 62 años. Felipe y Matilde hablan un poco de español y han visitado el país en varias ocasiones, algunas de ellas para realizar el Camino de Santiago.