Esta es la polémica generada por los sujetadores en el Tour de Francia femenino
La UCI advirtió de inspecciones extraordinarias a las corredoras antes de la contrarreloj.
El pasado sábado 1 de agosto comenzó la quinta edición del Tour de Francia femenino, la carrera ciclista por etapas más prestigiosa del circuito, que en su formato actual se celebró por primera vez en 2022 -en su versión masculina, comenzó en 1903-. Y la polémica de índole sexista no ha tardado en saltar.
Ha sido en la cuarta etapa, la celebrada este miércoles, cuando la Unión Ciclista Internacional anunció inspecciones extraordinarias antes de la contrarreloj que se celebraba esa jornada. Normalmente, estos controles se centran tanto en las bicicletas como en la ropa y los accesorios utilizados durante la etapa, pero esta vez iban un paso más allá. "Se prestará especial atención al cumplimiento del artículo 1.3.032 del reglamento de la UCI, relativo a los elementos no esenciales y a la ropa u otros artículos/accesorios que lleve un ciclista y que puedan alterar su morfología", advirtió la organización a los equipos horas antes.
Esta drástica intervención estuvo provocada por el aviso de varios equipos que alertaban sobre el posible empleo de los denominados chest fairings, rellenos ocultos bajo la ropa. En este caso, se trataría de la colocación de esos rellenos en el sujetador deportivo para aumentar el volumen del pecho, suavizar el paso del aire y reducir la resistencia al viento.
"Una ventaja aerodinámica en contrarreloj puede acabar reflejada en varios segundos al término de la etapa", señalan en la revista especializada todomountanbike.net. Como citan en esta publicación, fueron los trabajos del profesor Bert Blocken, especialista en aerodinámica de la Heriot-Watt University y la LUT University, los que concluyeron que una forma adecuada colocada sobre el pecho podría reducir la resistencia al avance hasta un 3,6% y sus cálculos sitúan la ganancia aproximada en 0,78 segundos por kilómetro.
La directiva de la UCI ha suscitado acusaciones de sexismo alegando que estos controles de vestimenta no se realizaron en la contrarreloj masculina del Tour de Francia, que tuvo lugar el 21 de julio. Y eso que en el mes de junio, en el Tour de l'Oise, el ciclista holandés Jan-Willem van Schip fue descalificado por llevar una botella de agua debajo de la camiseta y sobre el pecho.
Pero no todos los implicados consideran esta una práctica excesiva y una vulneración de la privacidad de las atletas aunque se trata de revisar una prenda íntima, como es el sujetador. Según recoge el diario The Guardian, la excampeona mundial Marianne Vos apoya los controles de vestimenta: "Es bueno que intenten hacer cumplir las reglas. No creo que sea realmente un registro corporal, así que no tengo ningún problema con ello, siempre y cuando no sea demasiado invasivo".