Infantino se queda solo tras su fracaso 'mundial': el correo interno de su número dos que deja sin red al presidente de la FIFA
Dimisiones, quejas internas, amenazas de veto de la UEFA... Al menos le queda Trump (de momento).

Se le está haciendo largo el verano a Gianni Infantino. El (toca utilizar el adverbio 'aún') presidente de la FIFA va perdiendo apoyos con el paso de los días, las horas, los minutos... Su claudicación ante los desmanes totalitarios de su amigo Donald Trump durante el Mundial para que quitara una tarjeta roja a la estrella de EEUU abrió una brecha interna.
Su intento por privatizar la Copa del Mundo, sí con Trump de por medio, ha hecho el resto.
Recientemente, la UEFA respondía al plan de Infantino con un veto resonante. Las 55 federaciones de fútbol europeas, incluida la española, firmaban un compromiso de vetar las competiciones FIFA si Infantino seguía adelante con lo que llamaban "coacción" al resto del mundo futbolístico. Esto afectaba a las Copas del Mundo masculina y femenina (que se celebrará en 2027), incluidas sus fases clasificatorias, y a los Mundiales de Clubes de ambos sexos. Sin los votos de Europa, el plan tenía que decaer y finalmente así fue. El propio mandatario suizo-italiano acabó dando marcha atrás.
Pero, al igual que el plato que se rompe y luego se recompone con pegamento, ya nada ha quedado igual. A las dimisiones en los puestos altos del máximo estamento global del balompié le ha seguido ahora un llamativo correo interno enviado por el número dos de Infantino, el sueco Mattias Grafström, secretario general de la FIFA.
En su nota dirigida al personal de la institución, el dirigente sueco nacido en Suiza apunta que el 'plan Infantino' dio lugar a una "triste y reprochable serie de acontecimientos" que dio lugar a una "absolutamente necesaria e indiscutible" retirada del proyecto.
Si bien Grafström evita mencionar directamente a Gianni Infantino, sí menciona que "todos nos hemos visto en una situación caótica, difícil de comprender y aceptar". Y añade un lacerante "los individuos, los momentos de inestabilidad y los episodios desafortunados van y vienen", en un intento por tranquilizar a los altos cargos y a las 211 federaciones internacionales reconocidas por la FIFA.
"Les aseguro que, como miembros de la administración, estarán protegidos y a salvo del contexto político que vivimos actualmente. No tienen por qué preocuparse", complementa el número dos de la FIFA ante la cascada de sobresaltos que rodean al fútbol desde el reciente Mundial y especialmente tras su conclusión. Y consciente de que suenan, cada vez con más fuerza, las voces que piden un relevo inmediato en el gran despacho futbolístico.
