Millie, 11 años, diseña unas gafas para leer con dislexia: "Creo que va a cambiar vidas"
El invento de la niña inglesa, que ya lo 'soñó' cuando tenía 8 años, pude suponer una revolución para hasta el 10% de la población.
Se llama Millie y podría ser una niña cualquiera de 11 años, pero a su corta edad ya ha hecho historia. Esta pequeña estudiante de Salford (Manchester, Inglaterra), diagnosticada con dislexia, ha inventado algo que le puede cambiar la vida, para bien, a mucha gente. La invención de Millie es algo tan relevante como unas gafas que cambian de color para ayudar a las personas con dificultades de aprendizaje a leer con mayor facilidad y comodidad.
Las gafas cuentan con lentes de colores intercambiables, lo que permite a sus usuarios elegir el tono que mejor se adapte a cada necesidad, favoreciendo el descanso visual y la concentración al evitar la fatiga visual.
A sus 11 años, Millie cuenta que la idea de las gafas 'arcoíris' le vino cuando tenía ocho años. Tras un tiempo de pensarlo, desarrollarlo y cuidar dara detalle, ahora su familia presume y con razón del invento.
"Ha sido increíble porque he visto cómo le ha afectado realmente: dolores de cabeza horribles, náuseas, palabras que se mueven constantemente. Siendo sincera, creo que va a cambiar la vida de la gente", admite Sarah, madre de Millie.
La dislexia que sufre Millie la sufre cerca del 10% de la población mundial. Solo en España, los afectados llegan a los 4,6 millones de personas, de los que 800.000 son menores, precisa la Plataforma Dislexia.
Según Change Dyslexia, en el ámbito escolar la dislexia afecta, en un grado mayor o menor, a entre el 8'6% y el 11'6% del alumnado. Y del total de afectados, alrededor de la mitad suele sufrir en paralelo algún otro trastorno como el de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o problemas de aprendizaje con el cálculo y/o el lenguaje.
Su impacto se espera que sea mundial, aunque aún es pronto para saberlo. De momento, lo que sí sabe Millie es que con su creación ha ganado la medalla de oro en el concurso Primary Engineer MacRobert Medal.
Algunos ingenieros consultados por la BBC celebran una idea que resulta del todo innovadora" pese a tratarse de un problema común. "Es algo en lo que mucha gente no había pensado antes y es un problema del mundo real. Ha logrado abordar algo tan común entre la gente que a menudo se pasa por alto", admite el especialista Benjamin Butcher.
El reto ahora es aún mayor que el del proceso creativo. Millie se enfrenta a la necesidad de encontrar financiación para poder fabricar sus 'gafas arcoíris' a gran escala y poder acceder al mercado.