Los investigadores son categóricos: las personas verdaderamente amables ven este tipo de películas
Quienes puntúan alto en amabilidad suelen sentirse atraídos por historias inspiradoras, afectivas o de cooperación, y menos por contenidos agresivos o violentos.

Dime cómo eres y te diré qué 'pelis' ves. ¿Por qué algunas personas mantienen la calma incluso en situaciones tensas, mientras otras reaccionan con irritación o agresividad? La respuesta puede estar en parte en la personalidad, pero también en algo mucho más cotidiano: las películas, series y canciones que consumen habitualmente.
Una investigación publicada en la revista científica Current Psychology y de la que se ha hecho eco Psychologies, concluye que las personas consideradas especialmente amables suelen compartir un rasgo llamativo: prefieren contenidos que despiertan emociones positivas, afecto, empatía y sentimientos de conexión con los demás.
Según los autores del estudio, nuestras elecciones de entretenimiento no solo reflejan quiénes somos, sino que también pueden reforzar determinados rasgos de personalidad con el paso del tiempo.
La amabilidad según la psicología
Los investigadores analizaron la llamada dimensión de la amabilidad dentro del conocido modelo de personalidad de los Cinco Grandes (Big Five), uno de los marcos más utilizados por la psicología moderna.
Las personas con puntuaciones elevadas en esta característica suelen ser empáticas., cooperativas, comprensivas, dispuestas a ayudar y menos conflictivas.
Por el contrario, quienes presentan niveles bajos de amabilidad tienden a mostrar una mayor competitividad, desconfianza y predisposición al enfrentamiento. Lo interesante es que estas diferencias parecen reflejarse también en los gustos culturales.
Qué películas prefieren las personas más amables
El psicólogo Eugene Mathes, de la Universidad Western Illinois, quiso averiguar si existía una relación entre personalidad y preferencias de entretenimiento.
Para ello pidió a varios estudiantes universitarios que identificaran sus canciones, películas y programas de televisión favoritos. Después les preguntó qué emociones les provocaban esos contenidos.
Los resultados mostraron una tendencia: las personas más amables elegían con mayor frecuencia obras que les hacían sentir afecto, ternura, comprensión o cercanía emocional.
En cambio, quienes obtenían puntuaciones más bajas en amabilidad mostraban una mayor preferencia por contenidos caracterizados por la agresividad, el conflicto constante o la hostilidad.
La teoría detrás del hallazgo
Mathes basa sus conclusiones en lo que denomina la hipótesis de la regulación afectiva coherente con los rasgos. La idea es que las personas buscan emociones que encajen con su forma habitual de ser.
De este modo, los individuos más empáticos tienden a consumir historias que refuerzan sentimientos positivos y las personas más extrovertidas buscan estímulos que les generen entusiasmo y energía. Quienes presentan niveles elevados de ansiedad pueden sentirse más atraídos por contenidos que reflejen tensión o preocupación.
Según esta teoría, la elección del entretenimiento no es aleatoria, sino una extensión de la personalidad.
Comedias, historias humanas y documentales inspiradores
Aunque el estudio no identifica géneros concretos como "las películas de las personas amables", los investigadores observaron que estas suelen sentirse más atraídas por historias que incluyen relaciones humanas positivas, cooperación entre personajes, actos de generosidad, historias de superación, y reconciliaciones y finales optimistas.
Por el contrario, las obras centradas exclusivamente en la violencia, el cinismo extremo o la confrontación permanente generan menos interés entre quienes poseen altos niveles de empatía y amabilidad.
Un ejercicio para analizar tus propios gustos
Los autores proponen una reflexión sencilla para comprobar si existe relación entre nuestros hábitos de entretenimiento y nuestro estado emocional.
Consiste en elaborar una lista con tres películas favoritas, tres series favoritas y tres canciones que más escuchamos. Después, conviene preguntarse qué emociones predominan al consumirlas. ¿Transmiten tranquilidad, empatía y bienestar? ¿O generan enfado, tensión y agresividad?
La psicóloga Susan Krauss Whitbourne sugiere incluso realizar un pequeño experimento personal: aumentar durante varios días el consumo de contenidos positivos, inspiradores o humorísticos y reducir temporalmente las obras especialmente violentas o conflictivas para observar si cambia el estado de ánimo.
Lo que vemos también puede influir en cómo actuamos
Los investigadores subrayan que el estudio no demuestra que ver una película amable convierta automáticamente a alguien en una mejor persona.
Sin embargo, sí apunta a una relación bidireccional: las personas más empáticas buscan determinados contenidos y esos contenidos pueden contribuir a reforzar ciertas emociones y comportamientos sociales.
Nuestros gustos audiovisuales dicen más sobre nosotros de lo que solemos imaginar. Y, según esta investigación, quienes destacan por su amabilidad tienen algo en común: prefieren historias que les ayudan a conectar con los demás en lugar de enfrentarlos.
