Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
Las personas mayores que limitan sus posesiones no se están preparando para el final, sino que están realizando uno de los actos de amor más antiguos que existen

Las personas mayores que limitan sus posesiones no se están preparando para el final, sino que están realizando uno de los actos de amor más antiguos que existen

Hay muchos 'herederos' que no entienden del todo el gesto y puede haber malentendidos.

Un anciano, con su nieto
Un anciano, con su nietoJosep M Rovirosa vía getty images

Cerca del 'final' de la vida, muchas personas comienzan a hacer balance y no solo de forma metafórica. Ancianos y no ancianos optan por hacer testamento y sobre todo, pensar qué pasará en el futuro con sus propiedades... cuando ellos ya no estén.

Cada cual decide a su manera, pero hay una costumbre en gran cantidad de personas, que no es gastar y disfrutar al límite hasta el final, sino limitar sus posesiones. El motivo, lo que la prensa griega llama "uno de los actos de amor más antiguos". Pero ¿por qué?

Como publica el medio Dnews, se trata de 'facilitar' el trabajo a sus herederos, para evitarles tener que hacer "limpieza" en pleno duelo. Aquel mueble de hace décadas, aquellas figuritas decorativas, ese sillón que usó durante años y años... Objetos a los que se les guarda cariño, aunque no siempre en buen estado y sobre los que cuesta tomar una decisión, más aún con el dolor de haber perdido a un ser querido.

Pero no solo se trata de quitárselas de en medio antes de la muerte. También consiste en dársela a quienes esas personas consideren: un hijo, un hermano, un sobrino, un nieto, un amigo... 

Sin embargo, hay quien malinterpreta el sentido de un acto así. Algunos familiares o potenciales herederos pueden llegar a considerar que es una manera de evitar tener que dejar tantas cosas en herencia y evitarse así discusiones con tal de no tener que decidir.

La más extendida de las sospechas no es esa, empero. Se trata, sobre todo, de quienes piensan que es una muestra de que la persona mayor está 'adelantando' acontecimientos, con acusaciones de decisiones "prematuras" o demasiado "sombrías", añade el citado medio de las opiniones de expertos.

También puede entenderse como una pérdida de independencia al no poder 'verse' con tantas cosas y necesitar liberarse de cargas. Es justo lo contrario, prosiguen los analistas, ya que en la tercera edad, la verdadera independencia se define mucho más por mantener el control y la capacidad de tomar decisiones que por la simple acumulación de más y más objetos. 

Así, elegir qué conservar y qué quitarse es todo un ejercicio de autonomía, no una renuncia a ella.

!
Los comentarios de esta noticia están cerrados
Rellena tu nombre y apellidos para poder comentar
completa tus datos
!
Comenta con respeto, tu opinión se publicará con nombres y apellidos