Las sardinas, el nuevo alimento 'milagroso' según las redes para tener una piel bonita
En los últimos meses no son pocas las personas que insisten que incluir este pescado en la dieta garantiza luminosidad y una piel sana.

Cuando se habla de skincare es habitual que promocionen y se busquen trucos, productos o remedios para conseguir una piel radiante y sana con poco esfuerzo. La realidad es que no hay un producto milagro que funcione como una varita mágica, sino que tener una piel bonita implica tener una buena rutina de belleza y un estilo de vida saludable.
Pese a todo eso, no es extraño que cada ciertos meses surgen nuevos trucos o productos milagrosos en redes sociales como TikTok que prometen una piel perfecta. ¿El último? Las sardinas. Basta con bucear por estas plataformas utilizando palabras clave como sardines y skincare para comprobar cómo se ha convertido en una recomendación clave como parte de la rutina facial.
Decenas de personas aseguran que desde que han introducido este pescado, tanto fresco como en conserva, en su dieta, su piel se ve más luminosa y menos inflamada. El motivo, según ellos, es que las sardinas son ricas en omega 3 y algunos perfiles incluso animan a hacer el llamado #sardinefast, es decir, hacer una dieta basada en la sardina durante un periodo de tiempo.
El boom ha sido tal que incluso la marca de cosmética y maquillaje Glossier hizo una broma durante el April Fool's presentando una colaboración con una marca de sardinas en lata. El producto era ficticio pero fueron muchos los clientes de la firma que pidieron que lo lanzaran de verdad.
A pesar de que puede ser un alimento con propiedades que incluir en la rutina, comer sardinas no equivale a un glow repentino en la piel y los expertos recuerdan que no es lo más recomendable excederse en las cantidades.
"Las sardinas son un alimento que aporta proteínas y mucho omega 3. Además, tienen un alto contenido en Calcio y en vitamina D. Por ser ricos en ácidos grasos omega 3 marinos pueden desacelerar el envejecimiento biológico, probablemente al favorecer que la disminución de los telómeros sea más corta", explica Elena Vargas, dermatóloga del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapeútica de la AEDV y del Hospital Severo Ochoa de Leganés.
En este sentido, la dermatóloga confirma que a nivel cutáneo el omega 3 "tiene efectos protectores frente al fotoenvejecimiento, disminuye la inflamación y mejora la función barrera de la piel", por lo que puede ser recomendable, pero en la dosis justa.
"Las dosis recomendadas diarias de omega 3 es de 250 a 500 mg/día, y en algunas condiciones especiales puede ser de hasta 1 gramo al día. Dosis mayores no son recomendables, y se han descrito arritmias cardiacas con dosis de 3 gramos al día", advierte Vargas. Para hacerse una idea, una lata de sardina de aproximadamente 100 gramos puede contener alrededor de 1.5 gramos de omega 3.
Por eso, recuerda Vargas, no recomienda comerlas de manera excesiva. "El consumo de grandes cantidades de sardinas de forma diaria, o seguir una dieta basada casi exclusivamente en este alimento, puede provocar un exceso de ácidos omega 3, lo cual no resulta beneficioso si se superan las cantidades recomendadas", apunta la dermatóloga.
"Una dieta centrada en las sardinas implica un consumo excesivo de proteínas y sal (si se toman en lata) al tiempo que excluye otros alimentos esenciales para la salud diaria, como las frutas, las verduras y las legumbres", recuerda Vargas.
Este consejo no es nuevo ya que los expertos llevan años insistiendo en que una piel sana y bonita no se consigue con rutinas de diez pasos o productos caros, sino también con una dieta saludable y descanso.
