El estudio estima que sólo el 2% de los cambios en la frecuencia de alelos, o diferentes variantes de un mismo gen, podrían deberse a la selección natural.
Recuerdan que la piel infantil es más sensible y que el uso de cosméticos innecesarios puede provocar irritaciones o problemas a largo plazo. Pero, más allá de lo físico, preocupa el impacto psicológico.