"¡Parad el genocidio!": gritos de nuevo durante la actuación de Israel en la primera semifinal de Eurovisión 2026
Cinco países se han retirado este año, entre ellos España, por la presencia de Israel en el concurso musical.
La actuación del cantante israelí Noam Bettan durante la primera semifinal de Eurovisión 2026, celebrada este martes en Viena (Austria), ha estado de nuevo marcada por los gritos de algunos asistentes contra la participación del estado hebrero en el concurso europeo. Durante los primeros segundos del tema, la voz de al menos un espectador se ha filtrado en la emisión gritando "¡Parad el genocidio!" y "Palestina libre" (en inglés). Esos gritos se han ido mitigando a lo largo de la actuación y, a la conclusión, los aplausos del público han predominado sobre cualquier otro gesto crítico.
La cadena de televisión austriaca, ORF, que ejerce de anfitrión este año tras su victoria en la pasada edición, ya señaló en una conferencia de prensa que no insertaría aplausos enlatados ni bajaría los micrófonos de ambiente durante las actuaciones de los aspirantes este año al micrófono de cristal, incluido Israel.
Eso sí, algunos asistentes a la gala han publicado en redes sociales vídeos en los que se observa cómo el equipo de seguridad expulsa del pabellón a varias personas que han participado en esta protesta, algo que también se produjo en similares circunstancias durante las dos últimas ediciones del festival.
La presencia de Israel en Eurovisión ha provocado la mayor crisis de la historia del concurso, puesto que cinco países, entre ellos España, decidieron ausentarse de la edición de 2026. Por este motivo, RTVE no ha emitido esta primera semifinal ni tampoco lo hará con la segunda semifinal del próximo jueves y la gran final del sábado.
De hecho, el presidente de la corporación pública española, José Pablo López, ha criticado este mismo martes a la UER, ente organizador del certamen, por no actuar contra algunas de las irregularidades que Israel habría cometido en los últimos años para limpiar su imagen instrumentalizando el festival, especialmente en estas tres últimas ediciones tras las acusaciones de perpetrar un genocidio en Gaza.
Un artículo del prestigioso diario norteamericano The New York Times, publicado este lunes, señalaba que Israel lleva usando publicidad institucional para influir en los resultados de Eurovisión desde 2018. Algo que está estrictamente prohibido por las reglas del concurso y que ya había desvelado un informe interno de la UER. Algo que, sin embargo, no supuso ninguna consecuencia para Israel.
Igualmente, España, Eslovenia, Irlanda, Países Bajos e Islandia señalan a la UER por permitir la participación de un país acusado de cometer crímenes contra la humanidad en la región de Gaza y de usar el festival para limpiar su imagen en un escenario tan mediático como Eurovisión.
Desde octubre de 2023, cuando comenzó la ofensiva israelí en Palestina, más de 72.000 personas han sido asesinadas, entre ellas más de 20.000 niños. Esta violencia ha forzado el desplazamiento de más de 1,9 millones de personas. Muchas de ellas han tenido que huir en repetidas ocasiones. La magnitud de la devastación no tiene precedentes y es que, en términos de desarrollo, Gaza ha retrocedido 77 años.