Confirmado por Hacienda: los requisitos que debes cumplir para desgravarte la hipoteca en la declaración de la renta
Sólo algunos contribuyentes pueden desgravarse la hipoteca en la declaración de la renta. En estos casos es posible ahorrar más de 1.000 euros.

Las deducciones te sirven para ahorrar dinero en la declaración de la renta y que el resultado te salga a devolver. O, al menos, que la cuantía a pagar a Hacienda sea menor.
Es posible que conozcas deducciones como las que se aplican por alquiler de vivienda, por la cuota del gimnasio o por gastos veterinarios de tus mascotas. Esto es así en ciertas comunidades que lo permiten, en otras tendrás que buscar otros gastos desgravables.
Existe, además, una deducción a nivel estatal que puede ayudarte a ahorrar mucho dinero. Es la que se aplica a la hipoteca de la vivienda habitual. En realidad, esta deducción fue suprimida en 2013, pero algunos contribuyentes pueden seguir accediendo a ella. Hay que cumplir ciertos requisitos.
Quién puede desgravarse la hipoteca en la renta
No todos los contribuyentes optan a esta deducción. El principal requisito es que comprases la vivienda antes del 1 de enero de 2013.
También es necesario que la vivienda hipotecada sea la residencia habitual del contribuyente. Es decir, no se puede hacer con segundas residencias ni con inmuebles que tengas en alquiler.
Otra exigencia es que los contribuyentes hayan aplicado la deducción en las declaraciones presentadas antes de 2013.
Si incumples alguno de estos puntos no podrás beneficiarte de la desgravación por hipoteca.
Cuánto puedes ahorrar si te desgravas la hipoteca
Puedes deducirte el capital amortizado del préstamo, los intereses de dicho préstamo o los gastos asociados a la financiación, como los seguros obligatorios. No cuenta lo que hayas gastado en muebles, el IBI, los gastos de comunidad o las reformas. Aunque en este último caso existe una deducción para las obras que tengan como objetivo mejorar la eficiencia energética de la vivienda.
La base máxima del ahorro es de 9.040 euros al año, con una deducción del 15%. Esto supone un ahorro máximo anual de 1.356 euros.
Por ejemplo, si pagas 8.000 euros al año en hipoteca, ahorrarás 1.200 euros en el IRPF.
La deducción funciona reduciendo la cuota del IRPF, no la base imponible.
