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Alex Wibberly, médico de urgencias: "Las empresas alimentarias saben que ahora el consumidor lee etiquetas, y la respuesta ha sido formular productos con bajo azúcar pero llenos de ingredientes que el cuerpo procesa como azúcar"

Alex Wibberly, médico de urgencias: "Las empresas alimentarias saben que ahora el consumidor lee etiquetas, y la respuesta ha sido formular productos con bajo azúcar pero llenos de ingredientes que el cuerpo procesa como azúcar"

Esta es la trampa detrás de las etiquetas “saludables”. 

Mujer leyendo la información nutricional en el envase de un alimento.
Mujer leyendo la información nutricional en el envase de un alimento.Getty Images

Cada vez más consumidores revisan con atención las etiquetas de los alimentos en busca de opciones más saludables. Sin embargo, esta mayor conciencia nutricional no ha pasado desapercibida para la industria alimentaria y algunas empresas han adaptado sus productos para aparentar ser más saludables sin serlo realmente.

Así lo asegura Alex Wibberly, médico de urgencias y divulgador, en su canal de YouTube. "Las empresas alimentarias saben que ahora el consumidor lee etiquetas, y la respuesta ha sido formular productos con bajo azúcar pero llenos de ingredientes que el cuerpo procesa como azúcar", advierte.

El resultado, según el especialista, es una especie de "ilusión nutricional" ya que son productos que presumen de no tener azúcares añadidos pero que pueden provocar efectos muy similares en el organismo.

Ingredientes desconocidos pero muy glucémicos

El problema radica en ingredientes poco conocidos por el público en general. Wibberly señala especialmente la maltodextrina y los almidones modificados, muy utilizados en productos procesados.

La maltodextrina, explica, es un almidón altamente procesado derivado del maíz, trigo o arroz, presente en alimentos como batidos de proteínas, sopas instantáneas, salsas, snacks o productos bajos en grasa. Aunque no aparece como azúcar en la etiqueta, su impacto en el cuerpo puede ser incluso mayor.

"Tiene un índice glucémico más alto que el azúcar de mesa, a veces el doble, y se absorbe muy rápidamente, provocando picos de glucosa comparables o superiores a los de un refresco", señala.

A esto se suman otros ingredientes como la dextrosa —que no es más que glucosa—, el jarabe de maíz o los almidones modificados, todos ellos con un comportamiento fisiológico similar al azúcar.

El desfase entre la etiqueta y la biología

Uno de los puntos clave que destaca el médico es la diferencia entre lo que reflejan las etiquetas y lo que realmente ocurre en el organismo. El contenido de "azúcares" que aparece en el panel nutricional no siempre cuenta toda la historia. "Es una explotación deliberada de la brecha entre lo que dice la etiqueta y lo que realmente hace la biología", denuncia Wibberly.

Así, un producto puede mostrar en su envase frases como "sin azúcares añadidos" mientras contiene ingredientes que elevan la glucosa en sangre de forma significativa. En algunos casos, incluso más que productos tradicionalmente considerados poco saludables, como ciertas chocolatinas.

Cómo interpretar correctamente las etiquetas

Ante esta situación, los expertos insisten en la importancia de ir más allá del apartado de azúcares y analizar la lista completa de ingredientes. Elementos como la maltodextrina, la dextrosa o los jarabes deben ser señales de alerta, especialmente si aparecen entre los primeros componentes del producto.

Además, es fundamental entender que los carbohidratos totales —que incluyen azúcares, almidones y fibra— son los que realmente influyen en los niveles de glucosa en sangre. Excepto la fibra, todos ellos pueden elevarla. También conviene revisar el tamaño de la porción, ya que muchas veces los valores nutricionales se presentan para cantidades menores de las que realmente se consumen.

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Redactora en El HuffPost España, donde aborda actualidad y estilo de vida. Graduada en Periodismo por la Universidad CEU San Pablo, inició su carrera como becaria en este mismo medio, que ha sido su verdadera escuela. Madrileña con raíces manchegas, escribe sobre una amplia variedad de temas como: sociedad, cultura, viajes, salud y consumo. Siempre con el objetivo de informar, orientar y despertar la curiosidad del lector.

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