Anna Bixler, audióloga: "En el metro o corriendo subes el volumen de los auriculares para competir con el ruido exterior y ahí es exactamente donde la gente se mete en problemas con su audición"
El uso de auriculares no es malo de por sí, lo peligroso es exponer los oídos a volúmenes excesivos durante largos periodos de tiempo.

De camino al trabajo, haciendo recados o incluso en casa. Los auriculares se han convertido en inseparables para muchas personas. El principal motivo es que el uso constante del dispositivo permite compatibilizar parcialmente las actividades del día a día con actividades de ocio como pueden ser escuchar música o podcasts.
No obstante, si no se tiene cuidado a la hora de utilizar los auriculares, se podría acabar teniendo problemas auditivos. El uso no es malo de por sí, lo peligroso es exponer los oídos a volúmenes excesivos durante largos periodos de tiempo.
En declaraciones a la edición británica de El HuffPost, Anna Bixler, audióloga y directora del programa de amplificación y tinnitus del Jefferson Balance and Hearing Center en Filadelfia (EEUU), ha destacado que uno de los principales riesgos es usar los auriculares en lugares en los que hay mucho ruido. El motivo es que de forma casi inconsciente se sube el volumen, lo que sí que puede ser perjudicial a nivel auditivo.
"Cuando estamos en silencio, tendemos a mantener un volumen mínimo... cuando subimos a un tren o cuando salimos a correr y hay mucho ruido alrededor... es entonces cuando tendemos a subir el volumen para competir con la señal externa", ha explicado la experta.
Una recomendación: activar la cancelación de ruido (si tienes disponible la opción)
Para evitar ese problema, Anna Bixler recomienda activar la cancelación de ruido si los auriculares tienen esta función. Con esa acción, se consigue dejar de competir con el ruido exterior. Habilitar la cancelación del ruido "ayuda muchísimo a mucha gente a mantener el volumen a un nivel mucho más bajo", ha asegurado la audióloga.
Otro consejo de la especialista de cara a evitar daños auditivos como consecuencia de la utilización prolongada de auriculares es acceder a la configuración del dispositivo desde el que se reproduce el audio y comprobar si hay alguna opción para que el volumen no supere cierto nivel. "Creo que lo mejor que puede hacer la mayoría de la gente es revisar el dispositivo de reproducción que utiliza y establecer un límite razonable", ha subrayado Bixler.
