Alba Moreno, divulgadora científica, explica por qué los vídeos del "sonido del universo” que arrasan en TikTok son técnicamente imposibles aunque su intención sea científica
La joven andaluza desmonta uno de los mitos más virales de internet y reivindica su derecho a romper con los rancios estereotipos de la ciencia.

Cuando nos piden que imaginemos a un científico, la inmensa mayoría dibuja en su cabeza la clásica estampa de un señor mayor, con bata blanca y aspecto despistado. Sin embargo, como bien señala la creadora de contenido Rocío Vidal (La Gata de Schrödinger) en su podcast El Club de las Mentes Vivas, los estereotipos están para romperlos.
Y eso es precisamente lo que lleva haciendo Alba Moreno desde hace años en el ámbito de la física. A esta joven divulgadora andaluza la ciencia le fascina desde que era una niña “Mis primeros recuerdos son mirar cielos, tía, y yo decir: ‘Madre mía, yo necesito saber qué es eso’, confiesa en una reciente entrevista con Vidal.
Con el paso del tiempo, Alba se fue adentrando de lleno en el mundo académico. Durante su etapa en el instituto, al no encontrar a nadie en su día a día con quien compartir su devoción por el cosmos y la investigación, decidió abrirse una cuenta en TikTok. Su objetivo era sencillo: hablar de ciencia y crear una comunidad.
Fue entonces cuando Moreno se enfrentó al ciberacoso. Una legión de usuarios intentó (y a día de hoy, algunos siguen intentándolo) invalidar por completo su contenido divulgativo, atacándola brutalmente por su aspecto físico, por su forma de vestir, por lucir uñas largas o, simple y llanamente, por el mero hecho de ser mujer en un ámbito tradicionalmente masculinizado.
A pesar de los ataques, la divulgadora se ha mantenido siempre firme y hasta la fecha no ha dejado que este tipo de comentarios la frene. “No tienes que tener un estereotipo para hacer ciencia. Tu ropa, tu maquillaje, tu pelo no te dice qué listo eres o qué lista eres”, comenta la influencer, que suma más de 1.700.000 seguidores entre Instagram y TikTok.
Desmintiendo el mito de los sonidos del universo
Fiel a su estilo directo y pedagógico, Alba ha querido atajar recientemente una de las modas más virales de las redes sociales: los famosos vídeos que prometen mostrar cómo suenan los planetas, los agujeros negros o las galaxias.
La divulgadora detalla que, aunque a veces provengan de agencias oficiales, el concepto de "escuchar" el espacio es literalmente imposible, y explica minuciosamente el porqué.
“El sonido es una onda mecánica; una de las características principales de una onda mecánica es que no se propaga por el vacío. Por lo tanto, si pudiésemos hablar en el universo exterior, fuera de cualquier tipo de atmósfera, no nos escucharíamos. Sabiendo que el sonido no se propaga por el vacío, ¿cómo es que están saliendo estos videos?”, plantea.
La respuesta es una pura traducción de datos, un proceso conocido como sonificación. “Lo que hacen es que recogen las ondas electromagnéticas, que eso sí se propaga por el vacío, que producen esos fenómenos, y las interpretan como les da la gana”, concluye, zanjando el misterio con pura física.
