Celia Herráez, farmacéutica, aclara qué es lo que pasa si te tomas un medicamento caducado: "No te mueres"
Tienen un sistema que está diseñado para proteger al máximo al consumidor.
Tomar un medicamento caducado es una de las dudas más habituales entre los consumidores. Muchas personas evitan utilizarlos porque piensan que no va a hacer efecto o por miedo a que puedan resultar peligrosos, mientras que otras los toman sin pensarlo demasiado.
En este debate ha intervenido la farmacéutica y divulgadora Celia Herráez, conocida en redes sociales como @celiaherraezz. Ha querido desmontar algunos mitos y explicar qué ocurre realmente cuando se consume un fármaco fuera de su fecha de caducidad.
"¿Qué es lo que pasa si os tomáis un medicamento caducado? Pues que os morís", dice con ironía al inicio de su explicación, para aclarar inmediatamente después que esa idea no es correcta. "Obviamente no es así", subraya, refiriéndose al temor extendido de que tomar una pastilla caducada pueda tener consecuencias graves.
Fechas de caducidad más conservadoras
Según explica, los laboratorios establecen fechas de caducidad con un amplio margen de seguridad. Esto se debe, en parte, a que saben que muchas personas terminan consumiendo medicamentos después de la fecha indicada en el envase.
"Los fabricantes lo que hacen es poner una fecha bastante anterior a la fecha en la que el medicamento caducaría en realidad", afirma. De esta forma, el sistema está diseñado para proteger al máximo al consumidor y reducir riesgos incluso en situaciones en las que el medicamento se utiliza más allá del plazo recomendado.
La farmacéutica pone un ejemplo cotidiano: una persona que tiene dolor de cabeza y solo encuentra un ibuprofeno que caducó el mes anterior. En ese caso, explica, el efecto más probable no es que el medicamento resulte dañino, sino que haya perdido parte de su eficacia.
“Lo peor que puede pasar, si ha pasado mucho tiempo, es que haya perdido efectividad”, señala. Es decir, el fármaco podría no aliviar los síntomas con la misma intensidad, pero no necesariamente implicaría un riesgo inmediato para la salud.
Garantizar la máxima seguridad
Herráez insiste en que la regulación farmacéutica es especialmente estricta. "Todas las leyes que respectan a la fabricación de medicamentos están pensadas para que la gente esté protegida a unos extremos astronómicos", explica.
Esto significa que los procesos de fabricación, conservación y etiquetado incluyen márgenes amplios para garantizar que los productos mantengan sus propiedades durante el tiempo indicado. La fecha de caducidad, por tanto, no siempre implica que el medicamento se vuelva automáticamente peligroso al día siguiente.
No todos los casos son iguales
Aun así, los expertos recuerdan que la recomendación general sigue siendo no consumir medicamentos caducados, especialmente si han pasado largos periodos de tiempo o si no se han conservado adecuadamente.
Factores como la temperatura, la humedad o la exposición a la luz pueden afectar a la estabilidad del fármaco. Además, hay medicamentos más sensibles que otros, y en algunos casos sí puede ser más importante respetar estrictamente la fecha indicada.