Eric, 71 años, cardiólogo experto en longevidad: "Hace ya unos 45 años que no como carne roja"
"Los frutos secos son mi gran pasión”.
Eric Topol no es un cardiólogo cualquiera. A sus 71 años, este prestigioso médico e investigador estadounidense se ha convertido en una de las voces más prestigiosas en el campo de la longevidad saludable, un ámbito que estudia cómo vivir con buena salud física y mental.
Profesor de medicina traslacional y autor del libro Super Agers: An Evidence-Based Approach to Longevity, (Personas de edad avanzada: un enfoque basado en la evidencia para la longevidad) Topol asegura que su estilo de vida es coherente con todo aquello que la ciencia respalda.
Topol afirma llevar casi medio siglo sin comer carne roja, una decisión personal que tomó hace unos 45 años y que mantiene hasta hoy. “Sigo una dieta similar a la mediterránea porque creo que es la mejor opción”, explicaba recientemente en una entrevista con The Washington Post.
La dieta mediterránea
Para este cardiólogo, la dieta mediterránea es la única que cuenta con un respaldo científico sólido y constante a lo largo de décadas de estudios. Su alimentación diaria se basa en verduras, frutas, legumbres, alimentos de origen vegetal, pescado —especialmente salmón— y frutos secos, reduciendo al mínimo los productos ultraprocesados.
Topol insiste en que no se trata de comer poco ni de pasar hambre. “Consumo las calorías que necesito según mi edad y mi nivel de actividad”, explica. Mantiene una vida activa, duerme bien y cuida sus rutinas, convencido de que el equilibrio es clave para una longevidad realista y sostenible.
Desayunos sencillos y cenas tempranas
El día comienza siempre con desayuno, una comida que considera fundamental. Su opción habitual es yogur griego desnatado acompañado de fruta o frutos del bosque y un poco de granola. A lo largo de la jornada, los frutos secos ocupan un lugar central en su dieta. “Son mi gran pasión”, reconoce.
Para él, los frutos secos son una fuente excelente de proteínas vegetales, grasas saludables y micronutrientes, además de un tentempié práctico y saciante. En muchas ocasiones, ese puñado de nueces o almendras se convierte incluso en su almuerzo de media mañana, especialmente cuando no tiene compromisos sociales.
La cena también sigue un patrón bastante estable. Topol suele comer a las 19.00 horas, una costumbre muy extendida en Estados Unidos. Su plato estrella es una ensalada completa y variada: lechuga, rúcula, zanahoria rallada, tomate y aguacate son la base habitual. Varias veces por semana añade pescado al horno y, de forma ocasional, incorpora queso o verduras de temporada.
Flexibilidad, placer y sentido común
Lejos de caer en el extremismo, Topol defiende una relación sana con la comida. Come fuera cuando lo desea, eligiendo pescado o marisco siempre que puede, y no se obsesiona si en algún momento la opción no es la más saludable.
También se permite pequeños caprichos: algún helado, galletas o un antojo dulce ocasional. Eso sí, suele preferir frutas secas tras la cena. Su gran debilidad confesa son las chips de tortilla, un placer culpable que intenta no comprar para evitar tentaciones.