The Now Gen Fest, el festival sin pantallas ambientado por el eclipse solar que nace de dramáticas historias de adicción al juego
El evento, organizado por Álvaro, Unai y Mirari, cuenta con Paula Mattheus y Tu Otra Bonita como cabezas de cartel y se celebrará en Frías (Burgos), uno de los lugares en los que el sol quedará completamente cubierto.

"De los 18 a los 23 años viví lastrado por la adicción al juego. Empecé desde muy pequeñito con apuestas online, apuestas deportivas, pero sobre todo con el tema de la ruleta", relata Álvaro Beristain cuando iniciamos una conversación para hablar de The Now Gen Fest. Este festival, que tendrá lugar el próximo 12 de agosto en Frías (Burgos) con el eclipse solar como ambientación excepcional, nunca hubiera existido si Álvaro y sus dos socios no hubiesen vivido en primera persona la desesperación y la ansiedad de su adicción.
Durante esos años de la vida de Álvaro, las largas noches de fiesta, el alcohol, las drogas y el juego, especialmente este último, no tardaron en dar paso a las mentiras, las deudas, las tensiones familiares y las recaídas. La primera vez que sus padres le invitaron a macharse de casa, se instaló en Londres: "Allí empiezo a cambiar y adopto otros hábitos. Estuve dos años y medio trabajando en hostelería, dejé a un lado el tema de las fiestas, intenté reconstruirme y reconstruir el camino otra vez. Lo que pasa es que el juego nunca lo dejé porque para poder jugar tienes que tener dinero, y allí yo tenía mi nómina, además de que mis padres y mis abuelos me daban dinero".
Cansado de los horarios y sacrificios de ese trabajo, se planteó volver a estudiar y regresar a Madrid para comenzar un grado superior de marketing y publicidad. También retomó el pádel, porque el deporte siempre había formado parte de su vida. "Esa vez me lo tomé muy en serio, aunque siempre temí volver a Madrid porque sabía que iba a volver otra vez a la rutina y podía caer. A los cuatro meses entré de nuevo en el bucle del juego, a salir de fiesta... Perdí todo el dinero que había ganado en Londres, empecé a coger dinero de casa, a vender mis cosas... Mis padres dijeron: "Ya está, hasta aquí. Esto lo cortamos ya".
Fue entonces cuando le hablaron de la autoprohibición, un documento por el que se solicita que te prohíban la entrada a casinos, salones de juegos o bingos. Nunca lo entregó. "De camino al Ayuntamiento me dije: 'Si yo ya estoy bien, no quiero jugar. ¿Por qué voy a entregar esto si en algún momento me apetece hacerme una apuesta? No entregué la autoprohibición, pero a mi padre le dije que sí, que todo perfecto. Cuando estás metido en temas de adicciones te conviertes en un mentiroso compulsivo".

Mentía a los demás, pero también se mentía a sí mismo. El covid le pilló casi recién llegado a Bilbao, donde comenzó a estudiar en la universidad tras aprobar el grado de FP. Allí vivía solo y con el confinamiento llegó de nuevo la perdición. "Aquí sí que la lie bastante gorda", reconoce. "Un día un amigo mío me dijo: '¿Por qué no hacemos timbas de póker?. Y de la partida virtual con amigos, al póker online, al casino online... Cuando has sido adicto al juego, no lo puedes volver a tocar porque lo más fácil es que se reactive todo", relata. Y con esa recaída dio un paso más: empezó a recurrir a micropréstamos y terminó encadenando unos con otros para poder saldar las deudas.
"Ahora sí que la he liado y necesito ayuda"
Tras reconocerle a su padre que no había tramitado la autoprohibición, fue el momento de pedir ayuda y desde entonces "llevo cinco años autoexcluido del juego". Pero tampoco esta vez fue la de la recuperación definitiva porque, instalado de nuevo en Bilbao, encontró la forma de volver a jugar, a pesar de no permitirle la entrada en ningún salón de juego: las máquinas de apuestas de los bares.
"Gané mucho dinero. Dinero que volví a perder y, de nuevo, la ansiedad, las noches sin dormir, la necesidad de pedir ayuda... Hasta que llamé a mi padre: 'Aita, ahora sí que la he liado y necesito ayuda. Necesito volver a casa y ahora sí que sí, pues quiero ya tratarme", le suplicó. Entonces comenzó la terapia en Madrid y a los dos meses pudo regresar a Bilbao para continuar su rehabilitación ya de forma online.
Fue precisamente una de las profesoras de la universidad la que le sugirió crear algo para ayudar a jóvenes que estén pasando por algo similar a lo suyo. Entonces se asoció con Unai Garma, un amigo de un amigo que había pasado por lo mismo y pusieron en marcha a A90grados, una empresa dedicada a la educación y prevención de la adicción al juego en jóvenes. A ellos se uniría después Mirari Balanzategui.
"Al principio dábamos charlas y luego, viendo la buena acogida de la iniciativa, porque en los últimos años ha crecido mucho el problema en España, empezamos a construir un proyecto serio. Desde un primer momento queríamos armar la solución que nos hubiera gustado y terminamos construyendo la solución completa: la prevención y el tratamiento. Ahora tenemos nuestra propia metodología de prevención, lo hacemos a través de escape rooms y de juegos. Hemos recorrido muchos sitios de España, trabajamos con muchas instituciones públicas, con empresas y con las canteras de equipos de fútbol", explica Álvaro.
En los últimos meses, los tres socios han decidido dar un paso más y darle forma a un movimiento global que llegue a los jóvenes, a las familias y a todo el mundo, y que va más allá del juego: trabajar por el bienestar digital. Ese movimiento fue bautizado como The Now Generation y el festival The Now Gen Fest es una de sus banderas.
Sin móvil, con música y viviendo el eclipse

El propósito del festival es claro: "Reconciliar a una generación hiperconectada con el presente. No con discursos, con experiencias". Es por eso que desde la organización pedirán dejar el móvil en el bolsillo -o en bolsas precintadas-, "no como restricción, sino como propuesta de valor". "Hay una generación que está cansada del ruido, que quiere escuchar música como antes, sin ver el concierto a través de una pantalla, que quiere vivir algo y no tener que publicarlo para que sea real, y esa es la principal motivación de este festival", confirman los organizadores.
Para que la magia sea total, el escenario y la fecha elegidos elevan la experiencia aún más. El lugar, la población de burgalesa de Frías, rodeada por una muralla medieval y presidida por un castillo. La fecha, el 12 de agosto, el día del histórico eclipse solar, un acontecimiento astronómico de primer nivel que se podrá disfrutar en plenitud en este lugar, pues la provincia de Burgos se encuentra en una franja de visibilidad total.
La entrada al festival cuesta 20 euros y la propuesta musical contará con Paula Mattheus y Tu Otra Bonita como cabezas de cartel, pero también traerá a otros artistas como Javi Chapela, Mäbu y Bicicleta. Además, el festival se extenderá por distintos rincones del municipio con otras propuestas artísticas y culturales que invitarán a descubrir la ciudad, y el escenario se pondrá a disposición de 10 bandas emergentes, finalistas del concurso que han impulsado.
"Nuestra idea es llegar a los jóvenes, pero también a las familias, a los padres. Sobre todo, porque al final es un movimiento de desconexión, nosotros queremos que la gente venga a desconectar porque también se lo merece. Es decir, estás trabajando de lunes a viernes con pantallas a todas horas, estás con el móvil todo el rato, pues ya que vas a un concierto o vas a una experiencia, deja el móvil, disfruta, pásatelo bien", insiste Álvaro que espera que la de este año sea sólo la primera edición.
