Tres de los cuatro protagonistas de la opa del BBVA al Sabadell venían de McKinsey: "Se creen más listos que el resto, pero al final les falta calle"
Expertos y directivos discrepan sobre cuánto pesan estas redes de contactos: para unos son decisivas; para otros, solo sobreviven quienes demuestran resultados.

La fallida opa del BBVA sobre Banco Sabadell dejó al descubierto un detalle que pasó casi desapercibido para el gran público, pero que llamó la atención en los círculos financieros. Tres de los cuatro principales protagonistas de la operación habían desarrollado parte de su carrera en la consultora estratégica McKinsey & Company.
El presidente del BBVA, Carlos Torres; el consejero delegado del banco, Onur Genç; y el consejero delegado del Sabadell, César González-Bueno, compartían ese mismo origen profesional.
La coincidencia no es aislada. Detrás de muchas de las grandes empresas españolas existe una red de relaciones construida durante décadas alrededor de determinadas consultoras, escuelas de negocio, universidades de élite y cuerpos superiores de la Administración. Un entramado que facilita contactos, genera confianza y, según algunos expertos, termina influyendo en quién acaba ocupando los puestos de mayor responsabilidad.
McKinsey, una cantera de presidentes y consejeros delegados
McKinsey & Company es una de las consultoras estratégicas más influyentes del mundo. A diferencia de otras grandes firmas como Deloitte, PwC, KPMG o Accenture, centra buena parte de su actividad en asesorar a los máximos responsables de las empresas en cuestiones como fusiones, adquisiciones, reorganizaciones o nuevos planes de negocio.
Ese trabajo genera una relación muy estrecha con los equipos directivos y, con frecuencia, algunos consultores terminan incorporándose a las compañías a las que antes asesoraban. En España, esa trayectoria se repite en numerosos casos.
Además de los protagonistas de la opa del BBVA sobre Sabadell, por McKinsey también han pasado Fuencisla Clemares, directora general de Google España; Ignacio Eyries, presidente de Vocento; Sergio Oslé, presidente de Mediapro; Ignacio Madridejos, consejero delegado de Ferrovial, o Víctor Matarranz, exdirectivo del Banco Santander y actualmente en HSBC.
Durante la opa del BBVA, algunos inversores llegaron a atribuir la estrategia seguida por la entidad al denominado "patrón McKinsey". "Se creen más listos que el resto, pero al final les falta calle, les falta conocer más a la gente", resume un veterano gestor de fondos citado en la información en declaraciones publicadas en El País.
Las universidades y escuelas de negocio donde se forman las élites
La red de poder empresarial no termina en las consultoras. Centros como ICAI, Icade, la Universidad de Deusto, Esade o el IESE aparecen repetidamente en los currículos de presidentes y consejeros delegados del Ibex 35. En ICAI estudiaron, entre otros, Ignacio Sánchez Galán (Iberdrola), Gloria Ortiz (Bankinter), José Bogas (Endesa), Francisco José Riberas (Gestamp) o Amparo Moraleda (Airbus).
Por su parte, Icade, perteneciente a la Universidad Pontificia Comillas, reúne una de las mayores comunidades de antiguos alumnos del ámbito empresarial español, con más de 50.000 alumni. Su conocida doble titulación E3, que combina Derecho y Administración de Empresas, marcó un antes y un después en la formación de directivos en España.
En Barcelona destacan Esade y el IESE, dos escuelas de negocios que figuran habitualmente entre las mejores del mundo para formación de directivos. Por sus aulas han pasado nombres como Tomás Muniesa (CaixaBank), Gabriel Escarrer (Meliá Hotels International) o Isidro Fainé, presidente de la Fundación La Caixa y uno de los principales impulsores del IESE.
Ingenieros, abogados del Estado y altos funcionarios
Otro de los grandes viveros del poder económico español son las ingenierías. La Escuela de Ingenieros de Caminos ha formado a históricos dirigentes de constructoras como Florentino Pérez (ACS), Manuel Manrique (Sacyr), Juan Miguel Villar Mir o José María Entrecanales. Pero quizá uno de los grupos con mayor influencia sea el de los Abogados del Estado.
Muchos de ellos abandonan temporalmente la Administración para incorporarse a grandes compañías como secretarios de consejos de administración o consejeros. Según los datos recogidos en la información, casi la mitad de los 675 abogados del Estado se encuentran en situación de excedencia, trabajando en despachos o grandes empresas.
Entre los casos más conocidos figuran Pablo Isla, expresidente de Inditex y actual presidente de Nestlé, y Óscar García Maceiras, actual consejero delegado del grupo propietario de Zara.
El profesor de Economía Aplicada de la Universidad Complutense, Andrés Villena Oliver, sostiene que estas redes actúan como un mecanismo de selección de las élites económicas.
A su juicio, las escuelas de negocio y determinados itinerarios profesionales funcionan como filtros que favorecen la llegada de perfiles muy similares a los puestos de máxima responsabilidad.
Sin embargo, otros expertos discrepan de esa visión. El economista Ignacio de la Torre, de Arcano Partners, defiende en el mismo artículo que las grandes empresas buscan perfiles con experiencia demostrada y recuerda que las compañías intentan cada vez más formar equipos diversos porque eso mejora los resultados.
Una red que trasciende sectores
La influencia de estos círculos no se limita a la banca. Consultoras estratégicas, universidades de prestigio, escuelas de negocios, ingenierías y cuerpos superiores del Estado conforman un ecosistema que conecta a directivos de empresas tecnológicas, energéticas, constructoras, medios de comunicación o aseguradoras.
No implica que todos sus miembros accedan a los puestos por pertenecer a esas redes, pero sí ayuda a explicar por qué determinados nombres, centros educativos y trayectorias profesionales aparecen una y otra vez cuando se analiza quién toma las grandes decisiones económicas en España.
