Cher, azafata de vuelo, cuando viaja en avión como pasajera: "Hago todo lo posible por mantener la persiana cerrada"
Varios consejos de una tripulante de cabina con cinco años de experiencia.
A la hora de subir a un avión, cada pasajero desarrolla pequeños rituales y manías para hacer el trayecto más llevadero: desde elegir siempre el mismo asiento hasta organizar el equipaje con precisión casi obsesiva. Son costumbres que aportan sensación de control en un entorno donde casi todo está programado. Precisamente desde esa experiencia cotidiana una azafata ha compartido los hábitos que nunca abandona cuando viaja como pasajera.
Cher, tripulante de cabina con cinco años volando para distintas compañías, ha desvelado en sus redes sociales algunos trucos que ella aplica cuando no está de servicio. Sus recomendaciones buscan evitar los contratiempos más frecuentes en los aeropuertos y dentro del avión y pueden servir a cualquiera que viaje con regularidad. En este contexto, uno de los consejos más resonados es el de viajar con la persiana de la ventanilla cerrada.
Cher subraya que, a gran altura, la atmósfera filtra menos radiación ultravioleta y que estudios y revisiones científicas han mostrado un aumento de casos de melanoma y otros cánceres cutáneos entre pilotos y tripulación de cabina. “Hago todo lo posible por mantener la persiana cerrada siempre que puedo”, confiesa, y añade que, si viajas mucho, conviene aplicar protector, cubrir la piel y evitar la exposición prolongada junto a la ventanilla.
“Prepárate para lo peor”
Otra de las grandes recomendaciones de Cher, por muy obvio que pueda parecer, es facturar lo antes posible. "Las aerolíneas suelen sobrevender billetes, es decir, venden más billetes que asientos a bordo", explica, una práctica que funciona bien para cubrir cancelaciones y asientos de gente que pierde el vuelo. Si te registras tarde, corres el riesgo de ser de los últimos en la lista y, en caso de sobreventa, ser reubicado en otro vuelo. Además, registrarse temprano puede permitirte escoger un mejor asiento.
El tercer pilar de sus consejos tiene que ver con el equipaje de mano. Cher recomienda llevar lo imprescindible en la maleta de mano y, mejor aún, en el bolso que quede a tus pies: ropa interior, un cepillo de dientes, artículos de aseo y cualquier objeto sin el que no puedas estar unos días. Explica que no es raro que, por prisa o confusión, alguien coja una mochila ajena al bajarse del avión, y que tener los esenciales siempre contigo evita sorpresas desagradables.
También recomienda personalizar las maletas con detalles visibles que permitan identificarlas rápidamente en las cintas y evitar confusiones. Además de estos tres mandamientos, Cher añade un consejo psicológico: “Prepárate para lo peor y espera lo mejor”. Con ello se refiere a llevar una copia de documentos, una muda ligera en el equipaje de mano y ser flexible con los planes. Desde su experiencia en cabina, los pequeños contratiempos son de lo más común y planear con margen reduce el estrés de vacaciones o viajes de trabajo.