Grecia marca las normas contra el turismo masivo: a partir de junio los nuevos hoteles en Santorini, Mykonos, Rodas o Kos no podrán tener más de 100 camas
Estas son las nuevas medidas contra el turismo de masas en el país mediterráneo.

Grecia pone coto al turismo masivo. Con el objetivo de proteger su naturaleza, su cultura y el paisaje, el Gobierno griego ha presentado recientemente nuevas normas para el turismo y la construcción hotelera. Ahora, quien quiera emprender en una residencia turística tendrá que cumplir una retahíla de estrictas normas, como la limitación de la oferta hostelera y hotelera, o la construcción de nuevos edificios.
El anuncio tiene una clara explicación: el creciente número de visitantes en las islas griegas. Según el banco central griego, en unos datos consultados por Welt, casi 38 millones de turistas llegaron a Grecia en 2025. Más que nunca. Especialmente islas como Santorini o Mykonos se consideran superpobladas en muchos lugares durante la temporada alta. Los residentes llevan años quejándose del caos del tráfico, la escasez de agua, el aumento de los alquileres y una infraestructura sobrecargada.
Olga Kefalogianni, ministra de Turismo de ese país, explicó que el objetivo de estas nuevas medidas es impulsar un modelo de turismo sostenible, con menos carga para el medio ambiente, las playas y las infraestructuras. Así, el Gobierno impone las medidas dependiendo de la carga turística de la región.
De este forma, las islas vacacionales conocidas como Rodas, Kos, Santorini o Míkonos recibirán requisitos de construcción más estrictos. En regiones insulares particularmente contaminadas, en el futuro, se impondrá que los nuevos hoteles tengan un máximo de 100 camas.
En esta línea, se endurecerán los requisitos para los nuevos edificios. Los hoteles fuera de las áreas oficiales de edificios solo pueden construirse en parcelas grandes. Dependiendo de la región, deben tener al menos entre ocho y dieciséis hectáreas. Con ello, Atenas pretende colocar los edificios de forma ordenada para preservar el paisaje original.
Por último, a partir de ahora, las costas estarán más protegidas. En un área de hasta 25 metros junto al mar, no se pueden construir nuevos edificios. Las excepciones solo se aplican a rutas de acceso o escape necesarias, pero las construcción están bien limitadas.
Por su parte, el ministro de Medio Ambiente del país, Stavros Papastavrou, define estas medidas como una "reforma histórica". El decreto ministerial correspondiente con las nuevas normas entrará en vigor a finales de junio de este 2026.
