La réplica de Santorini está a menos de 200 kilómetros de Huelva
Es un pueblito de tradición marinera con menos de 500 habitantes.

Playas infinitas, una luz casi mágica, idílicos pueblos pesqueros... El Algarve portugués es uno de los destinos de vacaciones más cortejados por los turistas europeos.
Tavira, Silves, Olhao, Sagres o Lagos son algunas de las localidades más bonitas de la región, pero a ellas hay que añadir un encantador pequeño pueblo de pescadores que, hasta ahora, pasaba un tanto desapercibido para los visitantes, y que se encuentra a poco más de 190 kilómetros de la diudad de Huelva.

Se trata Burgau, un pintoresco pueblecito de pescadores cuyas casas encaladas y adornadas por buganvillas se extienden por la ladera hasta una coqueta playa de aguas tranquilas, protegida por altos acantilados y custodiada por restaurantes donde degustar guisos marineros y pescados frescos a la parrilla con las mejores vistas.
"Con su intenso sabor marinero y un color blanco reluciente solo roto por fachadas de vivo color, Burgau hace rápidamente pensar en una isla griega como la encalada Santorini, de la que a menudo recibe su sobrenombre", escriben en Viajes National Geographic sobre este encantador lugar que compara, con la turística isla griega.
