Te vas de vacaciones a Italia y te llega una multa de tráfico meses después: qué hacer y cuándo existe obligación de pago
Crece el número de 'multas sorpresa' tras una escapada por las principales ciudades italianas. Cada caso es especial y obliga a una respuesta diferente, alegan los especialistas.

Viajar por Italia ofrece un repertorio infinito de sorpresas. Monumentos milenarios, rincones escondidos llenos de encanto, una gastronomía mucho más rica y amplia de lo que muchos se imaginan... El problema es que para muchos turistas, las sorpresas no son solo maravillosas; cada vez son más los que se encuentran con una multa de tráfico como souvenir de sus vacaciones en Italia.
En concreto, está creciendo el número de multas a conductores que accedieron, sin saberlo a una Zona de Tráfico Limitado (ZTL), la denominación que reciben en Italia las áreas con especiales restricciones al tráfico. Así lo apunta la consultora Pyramid Consulting, especializada en derecho de tráfico y movilidad internacional, que sitúa en Roma, Florencia, Milán o Bolonia, grandísimos referentes turísticos, algunos de los 'puntos negros' de este tipo de multas.
El problema no siempre conocido a tiempo por los conductores es que la infracción ocurre en el momento del viaje, pero la multa puede llegar meses después, con una notificación directamente a su casa.
Y no hablamos de un castigo leve, no. Este tipo de infracciones contra el código de circulación italiano se sanciona con una multa de entre los 87 y los 344 euros, añade la consultora. No obstante, advierten, de que la ausencia de denuncia inmediata y la complejidad del cobro transfronterizo plantean importantes cuestiones jurídicas a conocer antes de pagar o negarse a ello.
Qué son y qué incluyen las ZTL
Las Zonas de Tráfico Limitado son áreas urbanas, generalmente situadas en cascos históricos o puntos especialmente complejos, cuya circulación está limitada en determinados horarios para reducir emisiones, mejorar la movilidad y proteger el patrimonio cultural.
Ciertamente, estas zonas sí están delimitadas con paneles electrónicos y señales específicas, pero no siempre son visibles. La falta de unas barreras físicas o de controles más evidentes en los accesos posibilitan que muchos coches accedan sin saber que se trata de una Zona de Tráfico Limitado. El problema es que desde arriba o en los laterales, las cámaras dejan capturado el paso no autorizado de los vehículos... hayan querido o no.
Qué plazo hay para que te notifiquen la multa y para pagarla
La normativa italiana establece que una sanción de circulación debe notificarse en un plazo general de 90 días y que, cuando el infractor no es residente en Italia, este plazo puede ampliarse hasta los 360 días desde la comprobación del acceso no autorizado.
Gracias a esta extensión es por lo que muchos conductores reciben la 'carta' con la multa varios meses después de aquel viaje, del que posiblemente ni se acuerden por donde condujeron.
“En la mayoría de los casos, el conductor desconoce que ha cometido la infracción hasta que recibe la notificación en su país de residencia, lo que genera una evidente sensación de inseguridad jurídica”, señala Elettra Bellomo, abogada del Departamento Jurídico de Pyramid Consulting.
Ante esta situación, la consultora recomienda, en primer lugar, ir con los 'deberes hechos' y estudiar los mapas y los nombres de las posibles zonas de tráfico restringido, así como las autorizaciones excepcionales, por si alguna recoge el plan de viaje que tengas.
Cuándo hay que pagar sí o sí
Nada más recibir la multa los afectados se hacen la pregunta de rigor: ¿de verdad tengo que pagarla? A este respecto, la normativa europea tampoco lo deja muy claro.
La reciente Directiva (UE) 2024/3237, en vigor desde enero de 2025, busca reforzar el intercambio transfronterizo de información sobre infracciones de tráfico y facilitar su cobro entre Estados miembros. No obstante, su aplicación efectiva no será obligatoria hasta dentro de año y medio, en julio de 2027.
"Hasta que se articule un sistema de cooperación plenamente operativo, la ejecución forzosa de estas sanciones en España sigue siendo limitada”, explica Bellomo. Esto se traduce en que "en la práctica, las autoridades italianas suelen recurrir a entidades privadas para reclamar el pago, pero estas actuaciones plantean serias dudas desde el punto de vista jurídico", añade la abogada.
Así, la única vía plenamente eficaz para ejecutar una multa italiana en territorio español sería la iniciación de un procedimiento europeo de requerimiento de pago, regulado por la normativa comunitaria, un mecanismo que implica costes y requisitos que no siempre resultan proporcionales al importe de la sanción.
En resumen, la consultora deja claro que no existe una respuesta colectiva a la obligación o no del pago, ya que cada caso debe analizarse atendiendo a la legalidad de la sanción, la regularidad de la notificación y el cumplimiento de los plazos establecidos.
