Una línea de cruceros prohíbe el acceso a los menores de 18 años sosteniendo que la mayoría de sus clientes ronda los 65
Una restricción que responde a una tendencia histórica de la compañía.
Los cruceros se han consolidado como una de las opciones favoritas para quienes buscan combinar descanso y turismo durante sus vacaciones, ofreciendo la posibilidad de recorrer múltiples destinos sin necesidad de cambiar de alojamiento. Tradicionalmente concebidos como planes abiertos a todo tipo de público, desde familias hasta grupos de amigos, algunas líneas comienzan a redefinir sus propuestas, limitando el acceso a ciertos perfiles de viajeros.
En este contexto, la compañía de cruceros de lujo Oceania Cruises anunció que todas las reservas realizadas desde el 7 de enero de 2026 requerirán que los pasajeros tengan 18 años o más al embarcar. Sin embargo, los billetes comprados antes de esa fecha que ya incluyen menores serán respetados y completados con normalidad, mientras que las nuevas reservas estarán dirigidas a viajeros adultos, ajustando la oferta a sus intereses y expectativas.
La transformación formaliza una tendencia que ya era visible desde hace tiempo. Oceania se ha orientado históricamente a viajeros adultos interesados en gastronomía, destinos largos y servicios de alto nivel, no en clubes infantiles ni entretenimiento para familias. Según informa Daily Mail, la edad promedio de sus huéspedes ronda los 65 años y anteriormente los niños representaban una proporción insignificante.
Adaptar la oferta a su público
Con la nueva política la compañía pretende afianzar ese posicionamiento, consolidar su perfil comercial y adaptar experiencias, recorridos y programaciones a un público adulto con mayor capacidad de gasto. Un ejemplo de la clientela a la que apunta la línea son sus grandes travesías: entre los itinerarios más destacados figura la llamada “Kangaroo Route”, una travesía de 129 días entre Sídney y Londres que visita alrededor de 80 puertos en 34 países.
Los viajes de este tipo, que incluye pernoctaciones en ciudades como Tokio, Singapur, Bombay y Burdeos, parten con tarifas de entrada muy elevadas, en torno a los 54.999 dólares por persona, según recoge Travel Market Report. Esto convierte estas travesías en un lujo al alcance de unos pocos, reservadas principalmente para viajeros con alto poder adquisitivo y dispuestos a invertir en experiencias largas y exclusivas.
Oceania no es la única que explota el formato “solo adultos”, otras marcas como Virgin Voyages o Viking llevan años comercializando embarques exclusivos para mayores de 18, con propuestas dirigidas a público joven y adulto respectivamente. La proliferación de este tipo de ofertas responde a la segmentación del mercado y a la demanda de experiencias más tranquilas o, por el contrario, más enfocadas a la vida nocturna y la fiesta, según la propuesta de cada crucero.
Mientras que varios agentes de viaje y clientes habituales del segmento de lujo ven esta medida como una forma de orientar el servicio y convertirlo en algo exclusivo, las familias y viajeros que planeaban salidas multigeneracionales en Oceania deberán reubicar sus planes en otras líneas. Por ahora, la compañía insiste en que no se trata de un cambio para excluir a nadie de forma abrupta, sino de alinear la oferta con la experiencia que sus huéspedes históricos valoran.