Una madre y su hijo se quedan con 64 euros en su cuenta tras quebrar su bar y una sentencia llega al rescate
Una vía legal propuesta ante la imposibilidad del pago.

Muchos hogares sostienen su economía en pequeños comercios de barrio que, más que negocios, son su única fuente de ingresos. Cuando estos establecimientos echan el cierre, ahogados por la falta de clientes, el despoblamiento o las deudas, la caída arrastra a familias enteras a situaciones límite, dejando al descubierto la fragilidad económica de los pueblos y de quienes aún resisten en ellos.
Esto fue lo que le ocurrió a una mujer de 70 años y a su hijo de 51, quienes regentaban un pequeño bar familiar que terminó quebrando. Ahora, una sentencia del Tribunal de Urbino, dictada el 8 de enero, reconoció el estado de sobreendeudamiento y abrió para ellos un procedimiento de liquidación controlada, una vía legal que busca ordenar sus deudas, liquidar los escasos bienes disponibles y ofrecerles una salida jurídica a una situación que se había vuelto insostenible.
Según el fallo, recogido por Il Resto del Carlino, el colapso del negocio no fue un accidente aislado sino el resultado de un largo proceso: el bar, instalado en el pueblo de Montecalvo in Foglia, sufrió la fuerte caída de clientes debido al progresivo despoblamiento del lugar, lo que minó sus ingresos y les impidió afrontar las cuotas de préstamos contratados para reformar el local (con una hipoteca de 2009) y comprar la vivienda (con una hipoteca de 2012). El juez concluye que esa dinámica demográfica explica la imposibilidad de pago.
Más de 518.000 euros
El inventario patrimonial que recoge la sentencia muestra cómo a 20 de noviembre de 2025 ambos tenían en conjunto 64,12 euros en una cuenta corriente postal. Existe una segunda cuenta bancaria con 482,81 euros, un seguro de vida, un crédito de IVA por 7.334 euros y un vehículo Nissan valorado en torno a 6.000 euros. Por otro lado, la casa familiar está sujeta a un procedimiento de ejecución hipotecaria.
En terreno de deudas, la madre debe 256.679,07 euros y el hijo 261.729,56 euros, ambas principalmente adeudadas a bancos. En total, más de 518.000 euros. Sus ingresos mensuales tampoco permiten afrontar una carga así. Con una pensión de aproximadamente 1.000€ y un salario del hijo en torno a 1.800€, sujeto a embargos y retenciones; los gastos familiares estimados rondan los 2.700€ mensuales.
Por todo ello el tribunal considera que no pueden "cumplir o satisfacer sus obligaciones por los medios ordinarios" y admite la liquidación. La apertura del procedimiento implica el nombramiento de un liquidador, la posible venta de los bienes disponibles y la recuperación de lo que sea factible para pagar a los acreedores, dentro del marco previsto por la ley italiana para casos de sobreendeudamiento.
