Pokrovsk, en la zona de Donetsk, es el ejemplo de cómo la Federación aprieta y avanza en el este del país. La cadena británica relata el horror de los combatientes y los civiles que no se han marchado.
La cantidad de cadáveres contabilizados es casi un 25% más alta que en el primer año de guerra, un gran coste humano de una guerra que se esperaba rauda.