Más del 25% de los ciudadanos de todo el mundo ya han realizado alguna compra a través de la red y cada año las cifras aumentan progresivamente. Esto no es casualidad y existen múltiples causas que pueden considerarse promotoras de todas estas compras que han incrementado la facturación global del e-commerce.
El crecimiento de Amazón se ha basado siempre en una búsqueda constante de la sofisticación tecnológica. El último paso ha sido el proyecto Amazón Go, tiendas físicas para vender productos alimentarios... sin pago. Aún en fase experimental, cuenta ya con establecimientos abiertos en Estados Unidos, solo para empleados de la compañía.
A pesar de que está de moda hablar sobre las cuestiones de intimidad y privacidad, lo cierto es que con la llegada de Internet hay más cambios positivos que negativos en nuestras vidas. Sobre todo en tres aspectos clave.
Es conocido que el éxito de un negocio no depende únicamente de la calidad de su producto o servicio, sino también de la promoción o publicidad que se haga de él. Pero el comprador potencial ya sabe cómo ignorar gran parte de estos estímulos publicitarios y esto hace que las estrategias comerciales clásicas no generen el mismo retorno. La solución a esta saturación es la diferenciación.
No son pocas las tiendas de toda la vida que ya se han decidido a adentrarse en el mundo e-commerce, pues ni los negocios más tradicionales pueden dar la espalda a una realidad tan alentadora como ésta: según un estudio realizado por Webloyalty junto con TNS, en 2015 el 70% de los e-commerce fueron rentables.
Hay una burbuja en torno al comercio electrónico muy, muy grande. El dato es realmente abrumador: ¿sabías que el 85% de los e-commerces mueren antes de llegar a los dos años de vida? Ten en cuenta esta pequeña guía antes de montar tu tienda online.