El anuncio de una competición que agrupe solo a los clubes más importantes de Europa cuenta con el rechazo de la FIFA, la UEFA y demás confederaciones y ligas nacionales.
La Ópera de Sídney se ilumina para celebrar que la próxima Copa Mundial Femenina FIFA se disputará en Australia y Nueva Zelanda. La competición marcará un hito en la historia de este deporte, ya que aumentará el número de equipos participantes hasta los 32, tantos como en el masculino.