Las infidelidades y la homosexualidad ya son delito en el país y se pagan con esa condena. Ahora se sabe que se aplicará igualmente a los aficionados futboleros.
Explotación sin escrúpulos, imposibilidad de cambiar de trabajo, retención de salarios, desprotección judicial... Nada ha cambiado, pese a las insistentes denuncias.
"Vive en un país (Qatar) en el que la lapidación, latigazos, tortura y pena de muerte son legales, pero le preocupa que en España haya cuatro personas en prisión preventiva por rebelión, sedición y malversación".