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13/09/2013 07:44 CEST | Actualizado 12/11/2013 11:12 CET

Un cole especial

Es en la ciudad de Nueva York donde se dedica más dinero de todo EE.UU. a la educación para niños con problemas de aprendizaje. Desde la dislexia hasta el autismo, los niños tienen una escuela pública o privada -financiada por el estado- donde cubrir sus necesidades de aprendizaje y maduración.

Cuando la vuelta al cole es para un niño "especial" todo cambia. Los niños con discapacidades, problemas neurológicos y de aprendizaje son los grandes olvidados en casi todo el mundo menos en el estado de Nueva York. Es aquí, en la ciudad de los sueños y en el estado del Empire State Building, donde se dedica más dinero de todo Estados Unidos a la educación, y por supuesto también a la educación para niños con problemas de aprendizaje. Desde la dislexia hasta el autismo, pasando por las decenas de enfermedades raras que existen, los niños afectados tienen una escuela pública o privada -financiada por el estado- donde cubrir sus necesidades de aprendizaje y maduración.

Los servicios sociales del estado y de la ciudad de NY se encargan de valorar médicamente a los pequeños con problemas, y, a partir de ahí, decidir con los padres cuál es el lugar más oportuno para que sus hijos reciban la mejor educación posible, teniendo en cuenta sus problemas. Pueden ser niños hiperactivos, con problemas de atención, o con claras deficiencias, pero todos cuentan con una plaza especializada para sus necesidades. "Si dentro de la red pública de colegios no existen los lugares adecuados para su hijo, financiamos una plaza en una escuela privada en la que sus necesidades sean atendidas", asegura Susan García, una de las asistentes sociales del Departamento de Educación del Estado de NY.

"El hecho de que un niño tenga dificultades en el aprendizaje o en la maduración no es excusa para que no sepa leer o escribir" dice Sara MacArthur, directora de The Children Academy, posiblemente el colegio más especializado y con más éxito del mundo en sacar a niños con problemas adelante en la vida, y con un índice del 60% de éxito en su integración en la vida social normalizada. En Estados Unidos se estima que uno de cada cien niños que nacen al año tienen algún problema relacionado con el espectro autista. Por ello el sistema público de educación tiene un departamento dedicado exclusivamente a los pequeños que son diferentes, para ayudar a los niños y a sus familias a integrarlos en una sociedad competitiva y que puedan valerse por si mismos.

Logopedia, foniatría, estimulación física, terapias ocupacionales, kárate adaptado, música adaptada, piscinas de arena en donde ejercitar el cuerpo y fortalecer los músculos, terapia visión para fomentar la concentración y la comprensión, clases que cuentan con tres o cuatro niños y un ratio de tres profesores especializados durante las ocho horas de escolarización obligatoria. "Todos somos diferentes, asegura la directora de admisiones de The Churchill School en Manhattan, simplemente hay que saber ofrecer a los niños la educación que necesitan. The Churchill School es un colegio mixto, al que acuden niños y niñas con problemas de desarrollo y normales. Conviven en clases mixtas y cuentan con un sistema de apoyo especializado para los niños con mayores discapacidades.

Este tipo de colegios especializados en niños "especiales" tienen un coste elevadísimo que va desde los 6.000 dólares al mes hasta los 17.000 dólares al mes, dependiendo de la cobertura y las especialidades. Lo normal es que sea el estado de NY el que corra con el 80% del coste de la plaza escolar, incluido el transporte en autobuses pequeños, adaptados a las necesidades físicas y cognitivas de los niños. Menores de dieciséis años que siempre van acompañados de adultos especializados.

Durante los fines de semana, y para las actividades extraescolares hay, en NY, decenas de centros especializados en rehabilitación, natación especializada, socialización. Un ejemplo de ello es la organización Snack , centro especializado en actividades para niños con necesidades especiales, creado por Jakie Ceonzo, quien percibió la necesidad de un centro especializado para cubrir las necesidades de su hijo Joe, autista en grado alto. Tras buscar un equipo de especialistas entusiasmado con ayudar a mejorar e integrar a estos pequeños, hoy cuenta con uno de los centros más prestigiosos en ayuda a niños autistas. Gracias a las donaciones privadas y al compromiso de la administración pública, en la ciudad de los sueños, estos pequeños tienen futuro. Durante los próximos meses iré explicando la naturaleza de algunos de los mejores colegios de NY para estos niños, sus programas, su coste, y las posibilidades ciertas de adaptar sus iniciativas al sistema educativo español.

Si, si se puede.