Del cese al 'caso': qué está pasando en las filas del PP de Ayuso tras la destitución del consejero de Educación por la crisis de las universidades
La destitución de Emilio Viciana no solo importa por ser la primera decretada por Ayuso desde que gobierna en mayoría absoluta; también por generar una ola de salidas en el grupo parlamentario del PP que hace frotarse las manos a la oposición.
En el mundo de la prensa deportiva basta el menor conato de enfrentamiento con un protagonista para encontrarse el titular "Hay caso...". El mundo de la política no es ajeno a estos asuntos y es fácil vislumbrar que en Madrid también hay 'caso'. Se denomine 'Ayuso' o 'universidades', la realidad incuestionable es que a Isabel Díaz Ayuso le ha salido una 'grieta' en su línea de flotación en cuestión de horas.
En plena crisis universitaria, con la amenaza de nuevas huelgas de alumnos y profesores por su rechazo a la futura Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia (LESUC), la presidenta madrileña optó por una huida hacia adelante con el cese de su consejero de Educación, Emilio Viciana. Un caso, para más inri, digno de estudio.
El movimiento ya era relevante por ser el primero de esta índole desde que gobierna con mayoría absoluta, pero lo ha sido aún más por lo que ha generado horas después, dejando seriamente tocado su grupo parlamentario... aunque un día más tarde Viciana intentara 'venderlo' como una salida "a petición propia".
En la mañana del martes hasta tres diputados regionales del PP han presentado su renuncia. Se trata de Pablo Posse, Mónica Lavín y Carlota Pasarón, tres perfiles asociados al consejero cesado y que han evidenciado su sintonía con Viciana, que han argüido "razones personales". Especialmente llamativo es el adiós de Posse, portavoz parlamentario en Educación, que en su mensaje de despedida ha adelantado también la salida de otros altos cargos de la consejería, los de Universidades y de Educación Secundaria.
De inmediato, el 'aparato' del PP de Madrid ha anunciado los tres nuevos diputados de la bancada en la Asamblea, Eva María Gallego, Irene Zamora y Paul Rubio, tres perfiles "muy municipalistas", en palabras del partido. Añade EFE que el PP, que tiene 70 de los 135 diputados del Parlamento madrileño, se ha visto obligado a bajar al número 109 de su lista en las últimas autonómicas para cubrir los huecos.
La LESUC, un problema aún en ciernes
Fuera de lo puramente político, una de las reacciones más relevantes ha sido el movimiento de la Universidad Complutense de Madrid, que ha aprobado este mismo martes su Plan Económico Financiero 2025-2028, con medidas de "eficiencia en el gasto", optimización patrimonial e incremento de ingresos propios, para "reestablecer el equilibrio" del centro universitario, que sufre un déficit estructural. No es la única.
Desde que empezaron a conocerse las líneas maestras de la 'ley de universidades' en Madrid, el sector educativo se rebeló ante lo que consideran un ejercicio de "infrafinanciación" autonómica y una puerta abierta a que entre capital privado por medio de una "financiación por objetivos". La LESUC insta a las seis universidades públicas madrileñas a apoyarse en mecenazgos, patrocinios o incluso recurrir al crowdfunding para obtener partidas extra.
El 'terremoto' es relevante por ocurrir en un departamento clave del Gobierno de Díaz Ayuso. La Consejería de Educación, Ciencia y Universidades, ahora en manos de Mercedes Zarzalejo, es la segunda con más peso presupuestario de todo el Ejecutivo, con un total de 6.959 millones de euros en 2026, el 22'7% del total y solamente superada por Sanidad.
La oposición ve su oportunidad
Munición abundante para la oposición, que no ha tardado en lanzarse contra la presidenta madrileña bajo el argumento de que el 'ayusismo' "se desmorona" a raíz del "fracaso" de su política educativa.
Si Óscar López, ministro de Función Pública y secretario general del PSOE madrileño ya hablaba del fracaso de una iniciativa "trumpista" por su enfoque, horas más tarde era Manuela Bergerot, portavoz de Más Madrid en la Asamblea, la que reseñaba que la ola de movimientos "es el reconocimiento de la debilidad del PP madrileño y la falta de resultados".