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El PP nacional archivó el expediente por acoso de la exedil de Móstoles sin citar siquiera a la supuesta víctima para escucharla

El PP nacional archivó el expediente por acoso de la exedil de Móstoles sin citar siquiera a la supuesta víctima para escucharla

El diario 'El País' abunda este viernes en el "desamparo" que sufrió la concejal tras relatar primero una persecución sexual y, luego, al negarse a tener relaciones con el alcalde, aislamiento, invisibilización y trato humillante, según su denuncia. 

El alcalde de Móstoles, Manuel Bautista (PP), comparece ante los medios en el Ayuntamiento de su localidad, el 5 de febrero de 2026, tras conocerse una denuncia por acoso.
El alcalde de Móstoles, Manuel Bautista (PP), comparece ante los medios en el Ayuntamiento de su localidad, el 5 de febrero de 2026, tras conocerse una denuncia por acoso.A. Pérez Meca / Europa Press via Getty Images

El PP madrileño fue ayer objeto de una avalancha de críticas, por supuestamente "tapar" la denuncia de una exconcelaja del partido que acusa de acoso sexual y laboral al alcalde de Móstoles, Manuel Bautista. El regidor ha negado estos hechos, que la propia presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, tacha de "caso fabricado" contra su formación.

La noticia, avanzada por el diario El País, de que el los populares habrían encubierto esta denuncia que interpuso internamente una exedil contra Bautista ha desatado las peticiones por parte del Gobierno central, la oposición en la Comunidad de Madrid, partidos de izquierda e incluso de Vox de dimisiones, tanto del alcalde como de otros dirigentes del PP madrileño.

Según la información publicada, el regidor "acosó sexualmente" a una concejala de su formación desde el inicio de la campaña electoral de 2023 y, cuando se negó a tener relaciones con él, comenzó una campaña de aislamiento, invisibilización y trato humillante, o sea, de acoso laboral, indica la denuncia. 

Pues este viernes, el diario del Grupo Prisa ha ahondado en esta información y desvela que la denuncia fue archivada por el PP nacional sin citar siquiera a la víctima para escucharla, como tampoco hizo con posibles testigos de esta situación. De esta forma, se desdice de su estrategia cuando han surgido casos similares en otros partidos, especialmente en el PSOE, especialmente zarandeado por casos como el de Francisco Salazar

Desde el PP de Madrid sostuvieron ayer, por un lado, que la mujer había negado haber sufrido acoso; pero, a la par, afirmaron que ese acoso sí se investigó, "que el problema más bien era que no había pruebas", expone El País, y que por eso se archivó cuando pasó al comité nacional de derechos y garantías del Partido Popular. 

Sin embargo, el análisis de la documentación a que ha tenido acceso este medio muestra que este comité archivó el expediente sin hablar en persona con la afectada ni a ninguna de las personas supuestamente conocedoras de lo que ocurría y que estaban citados en su exposición de los hechos. 

El proceso, por derecho

La concejala denunció en primer lugar ante el PP de Madrid haber sufrido acoso sexual y luego acoso laboral por parte del alcalde, desde la campaña de las elecciones municipales de 2023 hasta su salida del Ayuntamiento y del partido en octubre de 2024. 

Según su relato, el regidor la abordaba con proposiciones explícitas no deseadas y, después, tras la negativa rotunda de ella a mantener una relación que no fuera estrictamente profesional, comenzó un proceso de acoso en el plano laboral, que se prolongó durante meses. Culminó, al fin, con la retirada de las competencias que tenía asignadas.

Según la documentación revisada por el diario y hoy conocida, la dirigente denunció los hechos ante la dirección del PP de Madrid, en un primer momento. En dos reuniones -a las que asistieron la vicesecretaria de Organización, Ana Millán y el secretario general regional, Alfonso Serrano, la primera vez, y Millán y la también dirigente del PP madrileño Lucía Paniagua, la segunda- fue presionada para que no acudiera a los tribunales. 

Las frases con las que trataron de desanimarla, según su relato, son contundentes: "El amparo del partido pasa por que te quites de la cabeza cualquier tipo de denuncia", le dijo Millán, en concreto. "Ayuda no es hacerlo público, esto te va a hundir"; "lo que no puede ser bueno para ti es una denuncia en el juzgado, porque te comen"; "el amparo pasa porque te quites de la cabeza cualquier tipo de denuncia", siguieron los dirigentes conservadores. 

Ante la falta de una respuesta efectiva y de la apertura de un protocolo de acoso, la mujer -que sigue solicitando mantener el anonimato, aunque este jueves desde la Comunidad de Madrid se filtró a los medios de comunicación información confidencial sobre sus comunicaciones y su identidad-, entregó su acta de concejala y se dio de baja como militante del Partido Popular.

Y fue entonces cuando intervino la dirección nacional del partido. Ella se dirigió a la Vicesecretaría de Organización del PP, informando de lo siguiente (un documento que, por su valor, reproducimos íntegramente):

"Antes de iniciar las acciones legales que correspondan, quiero informarles de la situación que se ha dado en el PP de Madrid, ya que he sido afiliada desde el año 2010 y durante más de un año he representado las siglas del Partido Popular como concejal de Móstoles.

En febrero de 2024 escribí a la presidenta para comunicarle la grave situación de acoso que estaba sufriendo en Móstoles. Desde febrero hasta octubre de este año he mantenido en Génova tres reuniones y realizado seis escritos pidiendo amparo y no se ha hecho nada. Cuando renuncio a mi acta de concejal me contestan diciendo que no pueden hacer nada porque ya no soy afiliada. Le adjunto a continuación el email que el pasado 12 de octubre le envié a la presidenta. De esta comunicación no he recibido respuesta.

Como iniciaba mi email, esta situación está siendo muy complicada para mí, pero creo que la política debe ser ese mecanismo de cambio hacia una sociedad mejor en la que comportamientos como los que yo he sufrido no vuelvan a repetirse.

Lo único que solicito es que se depuren responsabilidades para que lo que he sufrido no vuelva a suceder".

La réplica

A raíz de esa carta, la Vicesecretaría de Organización del PP respondió que trasladaba el asunto al órgano competente en materia de garantías. Y el comité nacional de derechos y garantías le solicitó después "cuanta información" dispusiera sobre los hechos a los que se referían "sus comunicaciones". Lo pidió, en concreto, el vocal-instructor Francisco Galeote.

La supuesta víctima remitió un escrito de 20 páginas en el que hablaba expresamente de "acoso sexual y profesional", del "desprecio" del partido y de las "recriminaciones" recibidas por parte de compañeras que, a su juicio, debían haberle garantizado protección. Detallaba la insistencia de Bautista en mantener una relación más allá de lo profesional, su negativa, la posterior difusión de rumores falsos (incluido que ella era su amante) y el inicio de un acoso laboral continuado. Enumeraba situaciones concretas y proponía testigos y medios de prueba.

Paralelamente, la mujer había denunciado en un juzgado el hackeo de su correo electrónico, tras desaparecer la bandeja de entrada con comunicaciones mantenidas con la Comunidad de Madrid. El comité de garantías suspendió entonces la investigación al entender que existía un procedimiento judicial abierto. 

Ella aclaró que no era así, que la causa no versaba sobre el acoso, y solicitó que se reanudara la investigación interna. El comité le pidió el auto judicial sobre el hackeo, que ella remitió. Después, no volvió a tener noticia alguna.

"Se hicieron las consultas que se consideraron oportunas y necesarias"

Como también publica hoy Eldiario.es, "la correspondencia con Ayuso evidencia que la presidenta no tuvo interés en recibirla, cuando le mandó el primer correo electrónico el 26 de febrero de 2024 en el que le contaba la “situación laboral” que estaba pasando, “una discriminación muy grave que no ha cesado y se está incrementando”. En la misiva reclamaba la mediación de Ayuso “para que no tengan que intervenir otros organismos”. La presidenta alegó “cuestiones de agenda” y la derivó a su mano derecha en el partido, Alfonso Serrano".

Y añade un detalle llamativo: "cinco días después de recibir el mail, Ayuso sí recibió en su despacho al alcalde de Móstoles", en el contexto, según su equipo, de una "ronda de contactos con los regidores madrileños". Ambos dirigentes abordaron “proyectos comunes de ambas administraciones, desde una perspectiva de colaboración institucional en beneficio de la prestación de unos servicios públicos de calidad que demandan los ciudadanos”, se dijo entonces. 

Un portavoz oficial del PP nacional asegura que el caso sí se reabrió, incluso pese a que la denunciante ya no era militante. "Se hicieron las consultas que se consideraron oportunas y necesarias", señalan. Sin embargo, a ella no volvieron a llamarla, ni contactaron con los testigos propuestos, ni comprobaron algunos de los medios de prueba aportados. Tampoco fue informada de que la investigación se hubiera reabierto.

Según el portavoz, esto se debe a que “al tratarse de un procedimiento interno efectuado en el seno del PP no es preceptivo informar a personas ajenas al Partido Popular”, y la denunciante ya no era afiliada. Ella tampoco tuvo jamás constancia de que finalmente se archivó.