El PP pasa a la ofensiva... contra la víctima del presunto caso de acoso del alcalde de Móstoles
El caso destapado por El País ha provocado la reacción del PP, pero para blindar a su alcalde y poner en duda la versión de la denunciante y lo desvelado por diversos medios.
Móstoles es, para desgracia del PP y de Isabel Díaz Ayuso, la capital del jaleo político en las últimas horas. La noticia adelantada por El País del presunto caso de acoso laboral y sexual del alcalde, Manuel Bautista, a una exconcejala de su propio partido y la negativa del Partido Popular a respaldar a la denunciante, han abierto el enésimo fuego político en la Comunidad de Madrid. Y como suele suceder en todo lo que toca a Ayuso, el asunto ha alcanzado de inmediato dimensión nacional.
En primer lugar por la potencial gravedad de los hechos, un supuesto acoso del alcalde a su excompañera de partido, pleno y equipo municipal. Las informaciones conocidas por El País relatan insinuaciones sexuales explícitas y reiteradas, a las que la afectada habría respondido con constantes negativas, hasta provocar la reacción de "invisibilización continua" contra ella.
El caso, no obstante, ha adquirido otra naturaleza a raíz de la respuesta ofrecida por los populares madrileños, que ahora han pasado a una estrategia de ataque hacia la presunta víctima que este viernes ha llegado a un punto pocas veces visto.
Ayuso marca la línea
A primera hora del jueves el asunto ya era objeto de análisis y trifulca, hasta el punto de obligar a Alberto Núñez Feijóo a salir al paso como presidente del PP. En un tono relativamente 'de partido', alegaba que en el PP "no caben" actitudes contrarias a la dignidad de las mujeres y que tras haber hecho las investigaciones pertinentes y dos años "ventilando" el asunto no se habían encontrado indicios "suficientes y racionales"
La estrategia de relativo perfil bajo fue torpedeada de inmediato por Sol. Isabel Díaz Ayuso ya había tomado la palabra en la Asamblea escasos segundos para calificar el asunto de "caso fabricado" por el PSOE. A su juicio, los socialistas decidieron darle eco, en este instante y no antes —los hechos se remontan a 2024— para silenciar la comparecencia de Paco Salazar en el Senado y a escasos días de las elecciones en Aragón... donde la candidata socialista es Pilar Alegría, antigua amiga de Salazar.
La virulencia del argumentario de Díaz Ayuso no solo ha frenado con las horas, sino que la ha amplificado su número dos. Alfonso Serrano ha comparecido este viernes para cargar las culpas sobre la denunciante y negar la naturaleza de "acoso sexual" de un episodio que cree no pasa de "conflicto laboral".
Para Serrano "es que esto no es un caso de acoso sexual, nunca ha existido acoso sexual, el concepto 'acoso sexual' es algo que se incorpora por primera vez, por parte del abogado, en el último mail que mandan antes de la renuncia de esta concejala como afiliada y concejal. Ella siempre alegó conflicto laboral". Así ha intentado despachar el asunto el secretario general del PP de Madrid.
La intrahistoria de las reuniones y las presuntas presiones del PP
Su papel no es meramente de 'portavoz'. Tras denunciar los hechos por el canal interno del partido, la presunta víctima solicitó una reunión personal con Isabel Díaz Ayuso. Ante el silencio de esta, fueron sus 'manos derechas', tanto Serrano como Ana Millán, vicesecretaria de Organización del PP de Madrid, quienes se vieron con la denunciante.
En varios encuentros, los dos altos cargos del PP regional animaron a la denunciante a dejar pasar el asunto, según adelantaba El País. El mismo diario aclara que esos 'ánimos' eran en realidad presiones para convencerle de no denunciar y de no darle más bombo, con recomendaciones como "quítate de la cabeza cualquier tipo de denuncia", por parte de Millán o "una denuncia pública o judicial te afectaría a ti", formulado presuntamente por Serrano.
Ante la falta de respuesta en un primer y un segundo encuentro, donde la vicesecretaria regional añadiría "quizás te venga mejor dar un paso atrás" y "todas hemos aguantado muchas cosas en política", la denunciante trató de obtener respuesta del aparato nacional, sin éxito tampoco. De hecho, el PP optó por no aplicar el protocolo de acoso, dado que la afectada sí era afiliada pero no tenía 'vinculación laboral' con el partido, alegan.
Ataque frontal contra la denunciante
El PP madrileño no solo desoyó a su antigua edil, sino que con las horas ha ido agravando el tono de su respuesta. En su estrategia, la revelación de unos correos por parte de la presunta víctima y su equipo legal para tratar de probar la versión del partido.
En su comparecencia, Alfonso Serrano ha acusado a la mujer de "actuar de mala fe, tratando de involucrar a la Presidencia de la Comunidad de Madrid y grabando conversaciones sin autorización y troceando la transcripción de las mismas", con la única estrategia de "involucrar a su presidenta".
De hecho, Serrano ha admitido que habló con la denunciante en estso términos: "En resumen, lo que me estás contando es que, fruto de una relación personal, profesional, política, uno te tira los tejos, tú le das calabazas y, a partir de ahí, cambia la relación. ¿Es eso de lo que estamos hablando, o de algo más?".
Al respecto, un periodista le ha preguntado por las implicaciones de la expresión "tirar los tejos" por parte de un superior, el alcalde, a una subordinada, la por entonces concejal. Serrano ha pronunciado entonces una frase que promete traer cola: "¿Tú cómo ligas?".
Ante los audios y demás documentos desvelados por distintos medios, el número dos del PP madrileño ha puesto en duda los materiales, emplazando a valorarlos solo "cuando exista una grabación íntegra y fidedigna que se demuestre que no está manipulada ni cortada".
Por dudar, el PP madrileño duda hasta de la voluntad de la presunta víctima de acoso laboral y sexual, porque "cuando alguien recibe en su despacho a alguien que no conoces, más allá de haber participado en algún acto, porque dice que requiere tu ayuda con un problema que tiene; y lo que hace desde el minuto uno es grabarte, presuntamente, tengo que poner en duda que realmente quiere es ayuda". Incluso ha dejado caer que "parece que lo que está buscando es al propio partido y a sus dirigentes para prefabricarse pruebas o coartadas ante una vendetta personal o política".
La ofensiva del PP madrileño no es exclusivamente retórica. La exconcejala ha decidido presentar una denuncia en los juzgados contra Manuel Bautista y el partido no descarta hacer lo propio "si se demuestra" que grabó conversaciones privadas sin autorización. Igualmente, valoran llevar a los tribunales a todos aquellos que acusen al PP de "tapar" el escándalo o "coaccionar" a su exedil.