Golpe de Marruecos a la industria conservera española: amenaza con un corte en el suministro de sardinas que podría asfixiar a la competencia
El país vecino prohíbe la exportación de este preciado producto para que no suban los precios en el mercado interior

La sardina forma parte de uno de los grupos de peces más abundantes y distribuidos por todo el mundo. Su pesquería es muy importante para muchísimos países, desde el punto de vista económico pero también alimenticio, dado que es una fuente de proteínas, ácidos grasos omega 3, fósforo, selenio, yodo, vitamina B12, B6, niacina y vitamina D.
Las capturas mundiales en el año 2015, según cifras oficiales del Ministerio de Agricultura y pesca español, alcanzaron 4.088.785 toneladas. Marruecos es el principal productor, con el 22% del total la sardina capturada, seguido de Filipinas, con el 9%. A nivel comunitario, en 2015 las capturas de sardina alcanzaron las 204.392 toneladas, lo que representa el 5% del total mundial. El 25% de la producción comunitaria recae sobre Croacia. La producción de España dentro de la Unión Europea hace diez años era alta (18%) encontrándose en segundo lugar. Unas cifras que, años después, no han variado significativamente.
Marruecos, el principal productor del mundo, va a cambiar ahora las reglas del juego en el aspecto comercial de este producto debido a la escasez. La secretaria de estado de Pesca Marítima de este país, Zakia Driouich, anunció hace unos días la decisión de prohibir la exportación de sus sardinas congeladas a partir del 1 de febrero por un año renovable. La medida busca bajar el precio de las sardinas en Marruecos, fomentar el consumo interno y poner fin a la presión que ejercen los mercados internacionales sobre este alimento básico.
Primero, Marruecos
En los últimos meses, debido a la escasez de sardinas en el mercado local, este producto se ha ido encareciendo a pasos agigantados. Lo que ha hecho que, para muchas familias marroquíes, pierda la etiqueta de "pescado barato".
e ahí que el gobierno marroquí haya decidido mover ficha para que parte de la producción se quede en el país y, en consecuencia, bajen los precios. En Marruecos, la sardina ocupa un lugar central en la dieta cotidiana de muchos de los ciudadanos.
El sector pesquero marroquí, durante mucho tiempo, ha puesto en el punto de mira el comercio exterior atraído por precios más elevados, mientras el mercado nacional quedaba en segundo plano.
Alerta en España por la "sardina marroquí"

La decisión de Marruecos ha despertado el miedo en algunos países ya que es uno de sus proveedores claves de este alimento. También, por supuesto, España. La patronal de la conserva, Anfaco-CYTMA, ha alertado recientemente del impacto que tendría en el sector esta eventual suspensión de la exportación de sardina congelada por parte de Marruecos.
Según ha recordado la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas y Productos Transformados de Pescados y Mariscos, España está entre los países destinatarios habituales de sardina congelada marroquí. Así, las importaciones de sardina congelada procedentes de Marruecos ascendieron a 27.400 toneladas (enero-octubre 2025), lo que representa el 94% del total importado por España procedente de países extracomunitarios.
Por ello, ha advertido a Europa Press de que la posible suspensión de este flujo comercial "podría tener un impacto relevante en la actividad industrial y el empleo del sector".
"Nos encontramos con una decisión contradictoria, que por un lado pretende proteger el abastecimiento interno marroquí de sardina, pero que al mismo tiempo pretende asegurar la materia prima para la producción de conservas y transformados en sus fábricas nacionales, con el objetivo de exportar posteriormente a nuestro mercado europeo. Esto requiere revisar con detenimiento una medida que supone un perjuicio de nuestros intereses comerciales y económicos", ha señalado el secretario general de Anfaco, Roberto Alonso.
