Jaime Palomera, experto en vivienda: "Las ayudas a la emancipación deben llegar a más gente, no solo jóvenes"
La nueva medida del Govern de Salvador Illa, a debate de los expertos, que la ven con buenos ojos, aunque ponen matices.
El problema de la vivienda, capítulo de estreno por enésima vez. La situación cada vez más complicada del panorama inmobiliario afecta a todos, tanto en el mercado del alquiler como en el de compra. Y por todos los rincones se suceden las quejas, los debates y, de vez en cuando, las medidas.
Una de las más resonantes y recurrentes es la de ayudar a que los jóvenes puedan emanciparse y vivir por su cuenta en una vivienda propia... o al menos de alquiler. Un reto cada vez más difícil dado el incesante incremento de los precios de hipotecas, alquileres, exigencias en forma de fianzas y demás.
Cataluña ha dado un paso adelante en materia de vivienda con un plan de créditos públicos para incentivar la entrada en una vivienda de protección oficial a jóvenes y adultos de menos de 35 años, canalizados por el Instituto Catalán de Finanzas.
En un reportaje en El País, Jaime Palomera, codirector del IDRA (Instituto de Investigación Urbana), asegura que estas medidas son positivas, pero se quedan cortas. No solo en cantidad económica, sino también en enfoque.
Para el experto en vivienda, "tiene que ser más ambiciosa y llegar a más gente, no solo jóvenes". Pone de ejemplo lo hecho por varios países de nuestro entorno. Históricamente, los países europeos, como Reino Unido, han dado ayudas para comprar sin pedir nada a cambio".
Palomera detalla que esos programas recibían reproches similares en diferentes territorios, con críticas "que consistían en que a corto plazo suponía una subida de los precios de la vivienda porque aumentaba la capacidad de compra de la demanda. Es decir, que tenían un efecto inflacionista sobre el mercado".
"En este caso, eso se evita al incorporar los pisos en el mercado protegido", detalla sobre el plan impulsado por el Govern de Salvador Illa en Cataluña.
Pese al carácter de VPO de los pisos incluidos en el programa de créditos, los precios del mercado inmobiliario en Cataluña son los que son. Y no precisamente bajos. El País pone de ejemplo el límite de 50.000 euros para la entrada, que implicaría un precio máximo de la vivienda de 250.000 euros.
El gran problema es que un piso en Barcelona se va hasta los 375.000 euros de media, según datos del Ayuntamiento. Por ello, la Generalitat ya trabaja en una modificación de su propio plan para atender la petición de ERC y elevar el límite del crédito a 80.000 euros, lo que permitía alcanzar el precio medio de la vivienda en Barcelona capital.